El jefe de gabinete de la presidenta brasileña Dilma Rousseff señaló que les tomará a los investigadores de tres a cinco años desarrollar una vacuna contra el virus zika.

Jacques Wagner dijo este lunes que investigadores brasileños y estadounidenses trabajan de manera conjunta en el desarrollo de la vacuna.

"Si somos realmente afortunados, podrían ser tres años. Pero tardará entre tres y cinco años", sentenció.

El estimado de Wagner se difundió horas después de que la Organización Mundial de la Salud declaró la propagación del zika como emergencia internacional. La afirmación de Wagner concuerda con las estimaciones de los funcionarios de salud que luchan por combatir el virus.

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Mientras, los funcionarios de salud de Estados Unidos añadieron el lunes a Samoa Americana, Costa Rica, Curazao y Nicaragua a la lista de lugares con brotes donde los viajantes deben tomar precauciones contra el mosquito que transmite el virus.

Debido a la creciente evidencia que vincula las infecciones del zika a un defecto de nacimiento, el gobierno estadounidense recomienda a las mujeres embarazadas posponer los viajes a los lugares enlistados.

Anteriormente, en la lista de alerta estaban: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guyana Francesa, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Surinam, Venezuela, Barbados, República Dominicana, Guadalupe, Haití, Martinica, San Martín, Puerto Rico e Islas Vírgenes, así como las Islas Cabo Verde, frente a la costa occidental a África; y Samoa en el Pacífico sur.

El ministerio de salud de Brasil señaló que será obligatorio para todos los gobiernos locales reportar los casos de virus zika.

Los investigadores indican que para combatir el virus, se necesita una cifra más precisa del número total de casos en Brasil y otras naciones que sufren del brote. Se cree que el virus llegó a Brasil durante el Mundial de fútbol del 2014.

Las autoridades brasileñas creen que la infección de zika está vinculada con un elevado número de casos de microcefalia, un raro defecto de nacimiento que provoca que los bebés nazcan con cabezas anormalmente pequeñas y sufran daño cerebral. (I)