¿Puedes contar del uno al diez?, le pregunta a Máxima una enfermera durante su cita en el consultorio de Infectología del hospital de niños Francisco de Ycaza Bustamante de Guayaquil. La menor de 7 años sonríe, revela sus pequeños dientes y como si se tratara de un poema recita los números con una pausa. Los aplausos del doctor, la enfermera y el resto de personas en la sala la emocionan, entrelaza las manos e intenta ocultar tímidamente la cara.












