Urbe de sal y azúcar, tu cintura/ ciñen dos cinturones de agua viva./ Como doncella núbil te recuestas/ sobre las dos colinas de tu norte.
Tomás Pantaleón, poeta guayaquileño
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Urbe de sal y azúcar, tu cintura/ ciñen dos cinturones de agua viva./ Como doncella núbil te recuestas/ sobre las dos colinas de tu norte.
Urbe de sal y azúcar, tu cintura/ ciñen dos cinturones de agua viva./ Como doncella núbil te recuestas/ sobre las dos colinas de tu norte.
Tomás Pantaleón, poeta guayaquileño
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