Bosque Sendero de Palo Santo en entredicho

Bosque, en entredicho
Bosque, en entredicho
Vista panorámica del predio perteneciente a Urdesa, que es reclamado por moradores como área protegida. Martín Herrera
12 de Junio, 2014
12 Jun 2014

La zona señalada por moradores de Urbanor y de ciudadelas aledañas como perteneciente al bosque Sendero de Palo Santo es de apenas 0,3 hectáreas y pertenecen a Urbanizadora del Salado (Urdesa), a la cual el Ministerio de Ambiente concedió su manejo y administración, aclaró Rodrigo Icaza Rolando, presidente ejecutivo de esa empresa.

Para el efecto mostró los certificados del Registro de la Propiedad y de la Dirección Provincial de Ambiente que lo acreditan como propietario de un bien inmueble de 4,01 hectáreas, de las cuales, según informe técnico de Ambiente, solo 0,3 hectáreas del bosque protegido afectan el terreno de Urdesa.

Moradores de Urbanor y de Portón de las Lomas señalan que el antiguo Instituto Ecuatoriano Forestal de Áreas Naturales y Vida Silvestre (Inefan) declaró en 1996 como Área de Bosque y Vegetación Protectora al Sendero de Palo Santo y se entregó su administración a la Fundación Ecosalud.

La resolución del Inefan se basó en una declaratoria de “exclusión habitacional” del Municipio de Guayaquil en 1996 sobre los predios que pertenecen a la Urbanizadora del Salado, la cual fue reconsiderada en una nueva ordenanza en el 2013.

Según Constantino Quevedo Mora, morador de Urbanor, personas no identificadas han realizado en el terreno trabajos de topografía, han abierto trochas afectando a los árboles y han quitado parte de una cerca de madera y alambres.

Por su parte moradores de Portón de las Lomas reclaman que se mantenga el terreno como área protegida.

Sin embargo en el actual informe técnico de la dirección de Ambiente se señala que en 1996 “fueron personas ajenas al predio quienes solicitaron al Inefan su declaratoria como zona de bosque de vegetación protectora”.

Además, la dirección de Ambiente declaró a Urdesa como administradora de estas 0,3 has protegidas, asegura Icaza, representante legal de Urbanizadora del Salado, quien informó que ha pedido a la Policía evitar el ingreso de personas extrañas y el informe de cualquier situación anómala para hacerla conocer a las autoridades.

Icaza destacó asimismo que Urbanización del Salado es, además, la propietaria legítima de las 3,7 hectáreas restantes, de las cuales tiene escritura de dominio desde 1955 y que tanto Municipio como Ministerio de Ambiente concluyeron que no forman parte del área del bosque Palo Santo.

Señala que el área original del bosque protector era de 10,29 hectáreas, según determinó en 1996 el Inefan (Instituto Nacional Ecuatoriano Forestal de Áreas Naturales), de los cuales casi no queda nada, porque en ellos hay actualmente asentamientos humanos.

“No se puede hablar de urbanizaciones porque no están reguladas en el sistema urbanístico del Municipio de Guayaquil. Son asentamientos ilegales que ya fueron denunciados ante Julio César Quiñónez, titular de la Secretaría Técnica de Prevención de Asentamientos Humanos Irregulares” señaló.

Eric Horstman, presidente de la Fundación Pro-Bosque, señala que el área que se conoce actualmente como bosque protector Sendero de Palo Santo es una de los pocas áreas naturales en relativamente buen estado que queda en Guayaquil, con algunas especies nativas de flora y fauna que todavía existen y plantas ornamentales que han sido sembradas a lo largo de los años.

Horstman resalta que es la única área natural que queda en el norte de la ciudad de Guayaquil y que como tal tiene un gran potencial para poder desarrollarse como área de educación ambiental con la posibilidad de habilitar senderos, como sitio turístico y como destino espiritual por una imagen religiosa que se encuentra ahí.

Árboles de variedad exótica casi ya no existen en el lugar.

Es lamentable que los pocos espacios verdes que le quedan a la ciudad de Guayaquil sean sacrificados”.
Mariuxi Ávila
Cerros Vivos

Bosque Sendero de Palo Santo en entredicho
Viva
2014-10-16T20:54:14-05:00
Ciertos vecinos y ecologistas piden que todo el terreno, de 4,01 hectáreas, sea declarado bosque protector.
El Universo