El encuentro histórico se realizó ayer en los jardines del Vaticano. Un lugar neutro, al aire libre y sin connotaciones religiosas. Fue ahí donde el papa Francisco oró junto al presidente israelí, Shimon Peres, y el líder palestino Mahmud Abbas por la paz en Medio Oriente.

“Su presencia, señores presidentes, es un gran signo de fraternidad, que hacen como hijos de Abraham”, destacó el pontífice, quien propuso esta oración por la paz cuando viajó a Tierra Santa en mayo pasado.

El encuentro se produce poco después de que el gobierno israelí anunciara que levantará nuevos asentamientos en Cisjordania, una decisión tomada luego de que la parte palestina formara un gobierno de unidad nacional que incluye al grupo extremista Hamas.

Peres y Abbas se saludaron en forma calurosa en presencia del papa, quien no escondió su rostro de satisfacción.

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También asistió el líder espiritual ortodoxo, el patriarca Bartolomeo, con quien el papa se reunió en Jerusalén.

“El mundo es un legado que hemos recibido de nuestros antepasados, pero también un préstamo de nuestros hijos: hijos que están cansados y agotados por los conflictos y con ganas de llegar a los albores de la paz”, advirtió Francisco.

Luego de las palabras del pontífice se pronunció Peres, quien señaló que israelíes y palestinos también ansían lograr la paz. “Todos necesitamos la paz (...), entre partes con los mismos derechos”, dijo el mandatario que dejará el cargo en julio próximo.

Peres cumple funciones principalmente representativas en Israel, donde tiene una influencia limitada en la política.

Abbas, ante el papa y Peres, formuló su deseo de que “Palestina, y Jerusalén en particular, (sean) una tierra segura para todos los creyentes y un lugar de oración y veneración para los seguidores de las tres religiones monoteístas”.

“Señor, concédenos una paz justa para todos, para mi país y para la región. Queremos la paz para nosotros y para nuestros vecinos”, añadió.

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Abbas citó el evangelio de San Lucas para aludir a las palabras de Jesús a Jerusalén: “Si hubieras conocido en este día el camino de la paz” y recordó que el papa san Juan Pablo II aseguró que “si la paz llega a Jerusalén, llegará a todo el mundo”.

Al término del encuentro, el pontífice resaltó que para conseguir la paz se necesita valor, mucho más que para hacer la guerra: “Se necesita valor para decir sí al encuentro y no al enfrentamiento; sí al diálogo y no a la violencia; sí a la negociación y no a la hostilidad; sí al respeto de los pactos y no a las provocaciones”.

El encuentro, que el Vaticano subrayó que no era un acto político, se cerró con un gesto común de paz: los tres se dieron la mano y plantaron un olivo.

Apoyo a nuevo gobierno
El enviado especial de Naciones Unidas para Oriente Medio, Robert Serry, dio ayer su apoyo al nuevo gobierno de unidad palestino durante una entrevista con los cuatro ministros que residen en la Franja de Gaza.

Principio de la no violencia
El jefe de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, estimó ayer en Israel que la reconciliación entre palestinos debe ser apoyada si el nuevo gobierno respeta sobre todo el principio de la no violencia.