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Wilmer Silva moldea con papel autos de películas

Este artesano tiene pasión por los autos y desde hace cinco años recrea carros que salen en filmes.

La familia Silva trabajó en el diseño de este batimóvil que se exhibirá hasta enero en la 14 y Febres Cordero. Foto: redaccion

La enorme estructura de color negro que de lejos simula un lujoso yate atrae a cientos de turistas en el sector de la 14 y Febres Cordero. Al acercarse, no solo se ve en detalle el trabajo que tomó hacer esta réplica del batimóvil o auto de Batman, sino el esfuerzo diario de Wilmer Silva; su padre, Ulbio; y sus hermanos, Renzo y Kevin.

Wilmer, de 28 años, lidera desde hace cinco este proyecto de crear monigotes gigantes, que son exhibidos desde el 31 de diciembre hasta los primeros días de enero en el suburbio de Guayaquil.

“Súbete al batimóvil, con un dolarito te llevas este recuerdo a casa”, vocea Ulbio, mientras Wilmer culmina detalles en los costados de esta estructura de 15 metros de largo, 4 m de alto y 4,5 m de ancho. En esta creación han invertido alrededor de 400 dólares.

Para hacerla empleó cartón, periódicos y cañas, que sostienen internamente la figura. Estos materiales fueron tomando forma desde el 5 de noviembre pasado cuando empezó a armar el vehículo con la ayuda de su familia.

Mientras él, su padre y hermanos arreglan parte de la estructura; su madre, Marina Neira, cobra a los peatones y turistas que en esta fecha recorren los populosos sectores de Guayaquil para fotografiarse con los gigantes de papel. Cuesta un dólar acceder al batimóvil y, desde la parte superior, lograr una toma impresionante de él.

Además del automóvil, su padre termina la parte superior de un Batman, que está previsto que mida 6 metros de alto. Con una escalera empapela cada extremo antes de que oscurezca.

Durante cuatro horas diarias, después del trabajo como tecnólogo eléctrico, Wilmer se distrae en este pasatiempo. Uno en el que deja fluir su pasión por el automovilismo. Tanto que en estos cinco años solo ha hecho modelos de vehículos como el de la película Cars o el de la serie Los Picapiedras.

Para culminar el batimóvil, solo falta agregar un juego de luces, dice. En él destacan las ruedas luminosas y la cabina central de mando.

Estos gigantes que fabrica no son para la venta, agrega. Aunque el año anterior su jefe, al enterarse de su faceta artesanal, le solicitó que elaborara un toro gigante barcelonista. Ese fue el único que ha vendido hasta el momento.

Nosotros ayudamos a empapelar y en lo que podamos. Son horas y horas que toma armar todo esto. Mientras uno está de mañana trabajando, el otro está aquí en casa avanzando el carro”. Marina Neira, madre

Redacción
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