A las 06:30 de este martes, ya se podía observar maquinarias en los alrededores del viejo edificio donde funcionaba el Ministerio de Agricultura, y que hoy empezó el proceso de demolición que durará ocho meses.

Se colocará una cerca metálica en los alrededores de la edificación, ubicada entre las avenidas Quito y Machala (centro de Guayaquil), y se proveerá de agua para disminuir la cantidad de polvo que pueda resultar de los trabajos que se realicen.

Se procederá a demoler piso por piso. Lo primero en derrumbarse será el auditorio, indicó esta mañana la gobernadora Viviana Bonilla, quien estuvo presente al inicio de la jornada. Agregó que los trabajos de demolición tendrán un costo de $ 3'900.000 incluido el IVA.

Bonilla señaló que en el lugar se construirá un parque con áreas verdes, y que abarcará los terrenos en los que está ubicada una gasolinera, pero que primero se está procediendo a declarar el área de utilidad pública.

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Cuando esto ocurre no se discute si procede la expropiación. Ya inscrita la declaratoria en el Registro de la Propiedad los terrenos pertenecen al gobierno central, y en el juicio de expropiación se discute un valor justo a pagar por el predio en el que se han realizado inversiones, explicó.

La gobernadora recorrió los exteriores para verificar el inicio del proceso de demolición mecánica que fue adjudicada al consorcio Tecnovias Padko.

Cerramiento

También estuvo presente María Fernanda del Pozo, coordinadora General de Gestión Inmobiliaria.

Los primeros trabajadores que llegaron al sitio comenzaron a realizar huecos en la acera, alrededor de la edificio para colocar varias cañas y empezar con el cerramiento que, según Del Pozo, tendría una altura de 2 metros con 20 centímetros, para evitar que personas ajenas ingresen a la estructura.

Los trabajos contarán con la vigilancia de guardias de seguridad, quienes permanecerán las 24 horas del día. Del Pozo explicó que primero recubrirán al edificio con una malla de protección, para evitar que los escombros y el polvo causen molestia a los moradores y transeúntes del sector.

"Tenemos que ir regando agua todo el tiempo para evitar que el polvo salga al exterior y minimizar al máximo cualquier efecto que pueda causar la demolición, y hemos pensado en la seguridad de los moradores y trabajadores", dijo la coordinadora de General de Gestión Inmobiliaria.

El cercado demorará alrededor de dos semanas, posterior se comenzará la primera fase en la cual se demolería el auditorio. En la mañana se trabaja en la demolición y en la noche se realizarán la recolección de escombros.