Más de $ 80.000 anuales en aranceles estima Alfonso Arroyo, gerente de Flores Toacazo, que él tendría que asumir por la exportación de rosas a EE.UU.

A una semana de la finalización de la Ley para el Fomento al Comercio Andino y Erradicación de las Drogas (ATPDEA) y tras regresar de un viaje de Estados Unidos, Arroyo aseguró que cuatro de sus cerca de 30 clientes le pidieron que asumiera el impuesto del 6,8%.

El 73% de su producción (5 millones anuales de tallos) tiene como destino el mercado americano. “En la parte económica, imagen, de mercadeo, de competitividad, hemos perdido bastante”, sostuvo.

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Su esperanza se enfoca ahora en el Certificado de Abono Tributario (CAT) que el Gobierno ofreció para suplir la falta de preferencias arancelarias.

Para Richard Martínez, vicepresidente de la Cámara de Industrias y Producción, un impacto en términos comerciales se venía sintiendo por la incertidumbre entre exportadores y compradores.

“Nos va a tocar esperar tal vez un mes, dos meses, para ver cómo se están afectando las exportaciones ecuatorianas y también va a depender de cuán ágil pueda ser la concreción del instructivo del Abono”, dijo.

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Señaló que conocen que algunos exportadores han negociado sus productos –esta semana– con la certeza de que van a recibir la compensación.