Una mujer que llevaba trabajando casi 30 años en una conocida cadena de supermercados de España lo perdió cuando detectaron irregularidades en el cierre de su caja. Tras el despido, recurrió a la Justicia, pero la razón se la dieron a la empresa. Sin éxito trató de justificar una práctica que no está bien.

La mujer era trabajadora de Mercadona desde junio de 1995 y llegó a ser gerente A, informa Noticias Trabajo, de Huffington Post.

Publicidad

Justo cuando cumplía 29 años en la cadena de supermercados la despidieron.

Publicidad

¿La razón? Detectaron “una serie de irregularidades en su caja durante los meses de febrero, marzo, abril y mayo de 2024”.

En la carta de despido disciplinario le manifestaron que hubo “faltas muy graves de fraude, deslealtad y abuso de confianza, así como hurto, atendiendo al Convenio Colectivo de Mercadona y el Estatuto de los Trabajadores”.

A la mujer se le señaló de “quedarse con monedas de la caja de forma recurrente”.

La trabajadora decidió reclamar.

Foto: Pexels/El gringo photo

En Noticias y Trabajo indican que el Juzgado de lo Social N.º 4 desestimó su demanda, declarando el despido disciplinario procedente.

La mujer despedida no se cruzó de brazos y presentó “un recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana”.

En concreto, la sacaron de Mercadona porque esperaba “la apertura del cajón al cobrar a los clientes para coger monedas y ocultarlas en su mano”.

Por eso la caja no cuadraba.

La empresa miró sus actuaciones en las cámaras de seguridad y la mujer respondió que “las grabaciones no mostraban claramente la apropiación del dinero”.

En su afán de zafarse del problema expresó que “los descuadres de caja son habituales en ese tipo de trabajo”.

“Están atentando contra mi derecho al honor”, protestó luego la extrabajadora y pretendió mover la atención del motivo de su despido. Dijo que era una represalia dado que había ejercido su derecho a la conciliación familiar.

Recordó que disfrutada de una reducción de jornada para cuidar de su hijo menor y por eso solicitaba que el despido lo anularan.

El juzgado le informó que el recurso de suplicación no era una segunda instancia para revisar toda la prueba.

Foto: Daniel Dan/Pexels

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana “desestimó el recurso de la trabajadora”.

Tras analizar los informes de descuadres de caja como el registro de grabaciones de las cámaras de seguridad, la razón se la dio a Mercadona.

El Corte Inglés despide a un empleado con más de 31 años de antigüedad, escondía tabacos en un maletín o en sus bolsillos

“Su conducta supone una transgresión de la buena fe contractual y un abuso de confianza sancionable con el despido”, determinó el juzgado.

El citado medio difundió que, de acuerdo con la sentencia, los descuadres “oscilaron entre los 12,03 y los 21,07 euros”. (I)