Puede parecer irónica o causar polémica la frase del científico británico Stephen Hawking, que reza: “El mayor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, sino la ilusión del conocimiento”.
Hawking fue un físico teórico y cosmólogo británico reconocido por sus aportes al estudio de los agujeros negros y a la comprensión del universo, recuerdan en La Vanguardia.
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¿Qué quería decir el científico?
“Esta frase resuena con más fuerza que nunca en una era donde abundan las opiniones disfrazadas de evidencia, los ‘gurús’ sin formación y las pseudociencias con discursos persuasivos, pero sin base científica”, analiza Xavier Cuadra Espinoza, licenciado en Biología, Química y Ciencia del Ambiente.
Para el profesor Cuadra, “en ciencia, dudar es un acto de honestidad intelectual. Cuestionar, reevaluar y corregir es lo que permite el avance del conocimiento verdadero”.
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En una publicación de Edgar Morin Multidiversidad, en Facebook, señalan: “No saber algo no es el problema. El verdadero obstáculo es cerrar la mente al aprendizaje, rechazar nuevas ideas y aferrarse a lo conocido”.
Igual opinión comparte Cuadra: “La ilusión del conocimiento es peligrosa porque cierra puertas al aprendizaje, crea falsas certezas y nos vuelve ciegos ante los hechos”.
Usuarios de Facebook expresan que “creer que ya se sabe lo suficiente, en lugar de reconocer la falta de conocimiento (la ignorancia), es más perjudicial para el aprendizaje y el progreso intelectual”.
La ignorancia, opina Andrés Efraín García, “puede llevar a buscar activamente más información, mientras que la ilusión del conocimiento cierra la mente a nuevas ideas y a la corrección de errores, frenando así el avance del saber”.
El profesor Cuadra piensa que “en la divulgación científica, nuestro reto no es solo educar, sino también romper la ilusión de que “ya sabemos lo suficiente”, especialmente cuando esa supuesta certeza proviene de fuentes sin evidencia”. (I)