Al sur de <a href="https://www.eluniverso.com/temas/brasil-1950/" target="_self" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/brasil-1950/">Brasil</a>, en Otacílio -Tencílio - Costa, dos hermanas son las mujeres de mayor edad que viven solas. El poblado está en el estado de Santa Catarina, donde hay áreas boscosas, selváticas. Las señoras tienen 72 y 73 años.Ambas están activas en el campo. Trabajan en su huerto orgánico que les sirve de sustento y se extiende alrededor de su vivienda, describen en el site <a href="https://es.clickpetroleoegas.com.br/Dos-hermanas--de-72-y-73-a%C3%B1os--viven-solas-en-medio-del-bosque--sostenidas-por-un-huerto-org%C3%A1nico-de-m%C3%A1s-de-una-hect%C3%A1rea.-btl96/" target="_self" rel="" title="https://es.clickpetroleoegas.com.br/Dos-hermanas--de-72-y-73-a%C3%B1os--viven-solas-en-medio-del-bosque--sostenidas-por-un-huerto-org%C3%A1nico-de-m%C3%A1s-de-una-hect%C3%A1rea.-btl96/">Click Petróleo y Gas.</a>Al mercado, cada semana, llevan a vender sus productos: leche, queso y huevos. Ellas mismas ordeñan las vacas, cuenta el medio.También a la vista de compradores tienen la col rizada, remolachas, judías verdes, higos y el maíz dulce, informa <a href="https://as.com/actualidad/sociedad/las-dos-hermanas-de-mas-de-70-anos-que-viven-en-mitad-de-la-selva-con-solo-una-granja-viva-nos-da-todo-lo-que-necesitamos-f202601-n/" target="_self" rel="" title="https://as.com/actualidad/sociedad/las-dos-hermanas-de-mas-de-70-anos-que-viven-en-mitad-de-la-selva-con-solo-una-granja-viva-nos-da-todo-lo-que-necesitamos-f202601-n/">AS.</a>Declaran que evitan el uso de los pesticidas en su jardín y huerto, por lo que “tratan de mantener al menos el 80% de sus alimentos más naturales”.Para el mantenimiento de su propiedad agrícola, indican que reutilizan residuos para compost y tienen prohibido utilizar fuego en sus tierras.“Son muy valientes. Es admirable que aún puedan trabajar la tierra sin ayuda de nadie”, expresa María Rocha de Morais, al conocer la historia. Estas hermanas brasileñas cuidan tanto su huerto como su salud. No compran medicamentos. Las mujeres señalan que elaboran su propia medicina y, según Click Petróleo y Gas, describieron una preparación casera y con cada amanecer dedican tiempo a una rutina diaria en la que el jugo verde no les falta.Una de las septuagenarias señala que durante 28 años laboró como maestra, en escuelas de primaria, y regresó a la vida en el campo.“Nací aquí, me fui a trabajar a pueblos cercanos y regresé a vivir con mi hermana. Ella nunca se fue de aquí”, destaca.Tienen familiares, pero están radicados en otros lugares.Ellas en su huerto se ven felices.“Que tengan salud y fuerza para perseverar siempre en esta tarea. Felicidades”, desea Silvia.“Que Dios bendiga y proteja a estas hermanas”, pide Lilia.“Así quisiera vivir yo”, afirma Carmina Garduño.<b> (I)</b>