La perseverancia y su profundo amor y respeto a la naturaleza caracterizaron a un enérgico Yacouba -Yakuba- Sawadogo. Figura admirada en <a href="https://www.eluniverso.com/temas/burkina-faso/" target="_self" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/burkina-faso/">Burkina Faso</a>, a Sawadogo se le conoció y recuerda como “El hombre que detuvo el desierto” y “El hombre que paró el desierto”.Al comienzo de la década de 1980, durante una <a href="https://www.eluniverso.com/temas/sequia/" target="_self" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/sequia/">sequía </a>severa en su país, no se cruzó de brazos. Decidió actuar. Pensó en crear un bosque de casi 40 hectáreas (cien acres) en tierras anteriormente áridas y abandonadas. Y lo logró, destaca <a href="https://rightlivelihood.org/the-change-makers/find-a-laureate/yacouba-sawadogo/" target="_self" rel="" title="https://rightlivelihood.org/the-change-makers/find-a-laureate/yacouba-sawadogo/">el site de Right Livelihood.</a>Señalan que a Sawadogo, por su idea y esfuerzo de plantar, lo llamaron “loco”.Tuvo detractores y llegaron al punto de prenderle fuego a parte de su bosque. Sin embargo, “nunca consideró rendirse. Con el tiempo, la gente llegó a admirar su trabajo”.En <a href="https://www.clarin.com/rural/hizo-yacouba-sawadogo-transformar-desierto-bosque_0_BntUFkMsX.html" target="_self" rel="" title="https://www.clarin.com/rural/hizo-yacouba-sawadogo-transformar-desierto-bosque_0_BntUFkMsX.html">Clarín </a>informan que “El hombre que detuvo el desierto” ganó en el 2018 el llamado “Nobel Alternativo” por transformar hectáreas estériles del Sahel en un frondoso bosque.Ese galardón es el Right Livelihood, creado en 1980 por el escritor y filatélico sueco-alemán Jakob von Uexküll, detalla el medio sureño.Sawadogo dedicó su vida a crear un bosque productivo en el corazón del Sahel, región semiárida del oeste y centro-norte de África que se extiende desde Senegal hacia el este hasta Sudán. En la<a href="https://www.britannica.com/place/Sahel" target="_self" rel="" title="https://www.britannica.com/place/Sahel"> Enciclopedia Britannica</a> agregan que el Sahel forma una zona de transición entre el árido Sahara (desierto) al norte y el cinturón de sabanas húmedas al sur.“Este bosque que ven hoy fue una vez un completo desierto”, decía Sawadogo, quien falleció en diciembre de 2023. “No había ni un solo árbol a la sombra aquí”, señalaba.Ante ese panorama de desolación, muchas personas se marcharon. Pero, Sawadogo tenía otra misión.En lugar de huir, explican en <a href="https://es.clickpetroleoegas.com.br/Un-hombre-desaf%C3%ADa-40-a%C3%B1os-de-invasi%C3%B3n-del-desierto-y-transforma-100-acres-de-tierra-seca-en-un-bosque-productivo-en-el-Sahel./" target="_self" rel="" title="https://es.clickpetroleoegas.com.br/Un-hombre-desaf%C3%ADa-40-a%C3%B1os-de-invasi%C3%B3n-del-desierto-y-transforma-100-acres-de-tierra-seca-en-un-bosque-productivo-en-el-Sahel./">Click Petróleo y Gas,</a> se quedó y “perfeccionó una técnica tradicional llamada Zai, utilizado históricamente por los agricultores locales”. A diferencia del método convencional, que solo comienza en la temporada de lluvias, decidió preparar el suelo con antelación.“El notable éxito de Sawadogo se basa en la experimentación con hoyos de plantación tradicionales para la retención de suelo, agua y biomasa, llamados “zaï” en el idioma local. Continuó innovando la técnica a lo largo de los años, aumentando el rendimiento de los cultivos y plantando árboles con éxito”, difunde Right Livelihood.El espacio de Sawadogo llegó a tener más de 60 especies de árboles y arbustos y, continúa el medio, “es posiblemente uno de los bosques más diversos plantados y gestionados por un agricultor en el Sahel”. En el bosque también se hay hierbas medicinales.Para lograr su área verde preparó los suelos. Sawadogo y sus hijos cavaron hoyos profundos en la tierra seca. Luego, llenaron cada hoyo con abono orgánico, creando depósitos naturales capaces de captar la humedad incluso antes de que comenzaran las lluvias, detalla Click Petróleo y Gas. Además, construyeron pequeños muros de piedra para dirigir el agua de lluvia hacia las semillas.Burkina Faso siempre le reconocerá su legado: “Por convertir tierras áridas en bosques y demostrar cómo los agricultores pueden regenerar su suelo con un uso innovador del conocimiento indígena y local”.A Sawadogo le reconocen el hecho de que pudo capacitar a miles de visitantes de la región y de otros lugares, y empoderó a los agricultores para regenerar sus tierras, difunde la prensa.Como resultado, decenas de miles de hectáreas de tierras degradadas han recuperado la productividad en Burkina Faso y Níger. Según Rightl Livelihood, los agricultores que adoptan las técnicas de Sawadogo han logrado mejorar significativamente su seguridad alimentaria. “Incluso en años de sequía, los árboles en tierras agrícolas ofrecen numerosos beneficios: enriquecen el suelo, retienen agua y protegen contra la erosión, bloquean la luz solar directa y reducen la velocidad del viento”, señalan. Además, “proporcionan leña, forraje, nutrición, medicinas, madera, servicios ecosistémicos como la polinización y oportunidades de negocio, como la apicultura”. Siendo líder, cultivó siempre la humildad.A Sawadogo, “El hombre que detuvo el desierto”, lo recuerda el mundo por estas palabras, pronunciadas al ser distinguido con el ?Nobel’ alternativo: “Este proyecto es para las generaciones futuras. No quiero comer hoy y dejar a las futuras generaciones sin nada que comer. Mi trabajo consiste en sembrar la riqueza, no solo para Burkina Faso, sino para muchos otros países”.<b> (I)</b>