Uno de los recuerdos más sólidos de la humanidad sobre Charlie Chaplin fue el discurso que dio en la película El Gran Dictador. “Pensamos demasiado y sentimos muy poco” fue una de las líneas más trascendentes.

Cuando Chaplin interpretó al Barbero Judío, en la comedia bélica estrenada en 1940, enunció un histórico discurso que puso el verbo y el intelecto como las mejores armas.

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Para el blog especializado HildyJohnson, las palabras de este discurso, que son una crítica contemporánea a los totalitarismos, siguen vigentes en la actualidad.

Las palabras de este discurso son una crítica contemporánea a los totalitarismos

¿Qué quiere decir esta frase?

“Pensamos demasiado y sentimos muy poco” es un lema que hace alusión al hecho de que, en un intento por argumentar intelectualmente, podemos justificar cosas que moralmente no son coherentes. Asimismo, se refiere a la pérdida de las emociones humanas, como la compasión y la ternura.

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En la cotidianidad, defiende la consideración sobre la técnica, y la bondad sobre la astucia práctica. Invita a proteger los valores y habilidades que fomentan las relaciones interpersonales y a recordar la condición humana para reconectar con el entorno.

(I)

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