Las condiciones físicas de los osos polares de Svalbard, un archipiélago de Noruega, en especial el peso de estos animales, no eran las que esperaban los científicos en medio del avance del cambio climático. Lejos de hallarlos más delgados, veían que engordaban.

Eso era inesperado, dado el estado del hielo marino. Si el hielo se reduce, los osos deben “nadar más lejos para encontrar alimento o a pasar más tiempo en tierra viviendo de sus reservas de grasa”, resalta National Geographic.

Publicidad

Eso en Svalbard no se cumplía. Allí, “cuando los niveles de hielo marino disminuyeron alrededor del archipiélago, los osos engordaron”, recoge un estudio publicado en la revista Scientific Reports.

Por qué ganaban peso los osos polares

“Yo mismo he visto, estando en Svalbard, que el hielo marino ha desaparecido muy, muy rápido”, informa Jon Aars, científico sénior del Instituto Polar Noruego.

Publicidad

Él, como otros investigadores, sabía que era natural esperar que la pérdida de hielo marino tuviera un efecto negativo en los osos, “incluyendo su condición física”.

Cuando el hielo se reduce, pasan dos escenarios: “los osos pasan más tiempo en tierra firme cazando alimentos menos energéticos, como huevos de aves marinas, o deben nadar más distancia entre los lugares de caza y de apareamiento”.

En cinco años, entre 1995 y 2000, “el estado físico de los osos empeoró” y mejoró para sorpresa de los científicos que habían detallado “que la región estaba perdiendo rápidamente hielo marino después de 2000”.

Los osos de muchas otras poblaciones no cazan en tierra, los osos de Svalbard comen más animales terrestres que en el pasado.

Científico a National Geographic

Los osos de Svalbard dieron la sorpresa: no perdieron peso por comer más animales terrestres que en el pasado.

Aquí, los científicos analizaron la situación:

Han podido cazar renos, “que les proporcionan alimento durante el verano, cuando los osos polares suelen ayunar”.

Un nuevo estudio apunta a que los osos adapten su dieta a los cambios climáticos globales

Al haber menos hielo marino, “las focas anilladas se ven en grupos más densos alrededor de los restos de hielo, lo que las hace más fáciles de cazar”.

Pese a esta “buena noticia”, Alice Godden, investigadora asociada sénior de la Universidad de East Anglia en Inglaterra, no se muestra tan optimista.

Cambios en el ecosistema

De acuerdo con “National”, Godden cree que las perspectivas a largo plazo para los osos probablemente no sean buenas.

Advierte: “La disponibilidad de alimentos será realmente el factor determinante para su supervivencia”.

Los científicos alertan que “el ecosistema superará un punto de inflexión y podría experimentar cambios graves e irreversibles”.

Eso pasará factura y “en el futuro será más difícil ser un oso polar en Svalbard”. (I)

Te recomendamos estas noticias