Cuando lo rescataron en el río Negro, en el Amazonas, llevaba 8 horas a la deriva. Sangraba. Necesitaba ayuda urgente y, afortunadamente, pobladores de una comunidad ribereña lo vieron y notificaron a las autoridades. La Policía Militar del Amazonas lo sacó de las aguas. Era un jaguar, de 2 años, que luchaba por su vida.