Con tres perros, tres gatos y dos gallinas vive Jane Post, una mujer de 81 años. Tiene hijos, nietos y dos bisnietos, pero prefiere pasar sus días de jubilada con sus animales. Esta señora vendió su vivienda y se mudó a “La Tetera”. Así llama a la casa rodante que la abriga.

“Mi hija menor está cerca si necesito algo o quiero compañía”, señala la jubilada, quien asegura: “Puedo vivir de forma independiente de una manera que funcione para mí”, difunde AS.

Publicidad

Arquitecto vive en una minicasa rodante de 9 metros cuadrados que él mismo construyó, ha viajado de Italia a Alemania

Antes de mudarse a “La Tetera”, Jane estaba acostumbrada a vivir sola y le gustaba, publica Business Insider.

Vivir en “La Tetera”

Hace cinco años decidió darle un giro a su vida. Dejó su casa, la grande, la que le dio techo durante 31 años.

Publicidad

Jane narra que vivió con una amiga unos meses y luego, hace seis años, se mudó de Florida a Nueva York para vivir con mi hija mayor durante un par de años. Volvió a Florida y allí transcurre su vida, difunde Business Insider.

Fue su hija menor la que le ofreció, dentro de su propiedad, la que sería la nueva vivienda de Jane: “La Tetera”.

La razón de la mudanza fue económica: no pudo con el mantenimiento de la casa grande.

“La Tetera” mide 15 metros cuadrados. “Tiene el tamaño perfecto para guardar mis cosas más preciadas”, destaca.

Al entrar al que se convirtió en su nuevo hogar afirma que sintió que por fin había encontrado algo verdaderamente suyo, informan en Noticias Trabajo.

¿Por qué la llama ‘La Tetera’?

Jane, amante de la lectura, bautizó la casa rodante como “La Tetera”.

En AS, que se hace también eco de esta historia, destacan que la llamó así porque siempre le han gustado las teteras y además porque leyó una historia sobre un coronel jubilado que había comprado, en Inglaterra, una vivienda pequeñita que solo tenía espacio para una mesa y dos sillas y decía que parecía tetera.

Foto: Jcomp/Freepik

Jane madruga cada mañana. A las 5:00 está lista para atender a sus animales. “Ellos aportan muchísima alegría a mi pequeño espacio”.

Mundo encantado

Jane señala que le encanta que sus dos bisnietos, de 4 y 8 años, que viven cerca, la visiten y disfruten su pequeño mundo encantado.

Manifiesta que cada recuerdo que ha guardado en su hogar le trae felicidad y consuelo.

- ¿Hay algo que no le gusta de su hogar?

- Sí… No hay suficientes enchufes.

Californiana construye espectacular minicasa mucho antes de su jubilación y logra ahorrar dinero para su vejez

Jane disfruta desde “La Tetera” de su familia, pero mucho más de su libertad y privacidad. Siente paz.

Cuenta que hace poco se enfermó. No dejó de atender a sus animales.

La jubilada afirma: “Mientras yacía allí, sentí como si ‘La Tetera’ me reconfortara con un cálido abrazo”. (I)

Te recomendamos estas noticias