Los cuatro domingos de Adviento traen cada uno una invitación distinta para preparar la llegada de Navidad. No se trata solo de encender velas ni seguir un ritual por costumbre, sino de conectar con algo más profundo.
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El propósito de estas semanas no es acumular decoraciones ni cumplir listas de tareas, sino de ajustar el corazón para recibir bien el mensaje de Navidad.
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Los cuatro domingos de Adviento traen cada uno una invitación distinta para preparar la llegada de Navidad. No se trata solo de encender velas ni seguir un ritual por costumbre, sino de conectar con algo más profundo.