La <b>grasa corporal</b>, a medida que avanzan los años, empieza a almacenarse en otros lados del cuerpo. Durante la juventud, normalmente se guarda justo debajo de la piel, pero en la vejez se posiciona alrededor de los órganos internos.Por este motivo, los adultos mayores son más propensos a tener enfermedades cardíacas o diabetes, señaló <a href="https://scitechdaily.com/scientists-discover-a-better-way-to-reduce-dangerous-belly-fat-in-older-women/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://scitechdaily.com/scientists-discover-a-better-way-to-reduce-dangerous-belly-fat-in-older-women/">SciTechDaily</a>.“Realizar estrategias generales de pérdida de peso no siempre es el enfoque más saludable, especialmente porque <b>el peso muscular se perderá junto con la grasa, y mantener los músculos es extremadamente importante </b>a medida que envejecemos”, comentó Jacob Earp, profesor de kinesiología de la Universidad de Connecticut.Un estudio en<b> mujeres de 65 años o más</b>, que estaban recuperándose de una fractura de cadera, completaron un programa de ejercicio terapéutico. A una parte de ellas se les administró gel de testosterona en el tratamiento.De las 66 mujeres implicadas en la investigación, <b>las que recibieron el gel presentaron un nivel más bajo de grasa visceral</b>.“Si tiene una lesión y, en general, a medida que envejecemos, esperamos un aumento en la grasa visceral (...) <b>Este resultado contradijo esa tendencia y provocó una reducción selectiva de grasa en ese compartimento visceral</b>”, precisó Earp.<b>(I)</b>