Mafer Belandria, ingeniera industrial, <a href="https://www.eluniverso.com/larevista/salud/que-es-y-como-se-contrae-la-bacteria-come-carne-que-siembra-panico-en-playas-de-estados-unidos-nota/" target="_self" rel="" title="https://www.eluniverso.com/larevista/salud/que-es-y-como-se-contrae-la-bacteria-come-carne-que-siembra-panico-en-playas-de-estados-unidos-nota/">deportista</a>, instructora de spinning en San Cristóbal, <a href="https://www.eluniverso.com/temas/venezuela/" target="_self" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/venezuela/">Venezuela</a>, tiene 41 años y es madre de dos hijos.A los 29 años su vida estuvo en riesgo: uno de sus ovarios “explotó” y presentó un shock séptico.Tras 15 días en coma inducido… se tomó una dura decisión médica: amputar sus pies.Mafer es, para sus familiares y amigos, una guerrera. Esta mujer afirma que los límites son mentales y al mirar atrás, 12 años después del episodio que marcó su vida, asegura: “Yo salí ganando”.En redes sociales manifiesta: (…) el dolor se transforma y tal vez lo más importante te transforma, y es la fuerza de voluntad y el amor propio lo que te ayuda a renacer. Toda pasamos por tormentas solo recuerda que tú tienes la capacidad para renacer entre las cenizas.Su vida deportiva como instructora de spinning la comparte en redes. Sin embargo, aunque no se sentía segura para mostrarse “vulnerable” decidió contar cómo pasó de ser una ingeniera y deportista de 29 años a una persona en estado crítico y ser la mujer amputada, pero fuerte, que hoy todos ven a sus 41 años.Les compartimos la narración que hace Mafer de su transformación: “El deporte siempre ha sido el motor de mi vida.Tres días antes de enfermarme hice la caminata más fuerte que había hecho: 42 kilómetros en la montaña, caminando más de seis horas. Me sentía invencible.En unas horas empecé a sentirse cansada y lo atribuí al ejercicio que había hecho.El martes siguiente, la realidad me golpeó: Desperté en la madrugada con un dolor insoportable en el abdomen, sentía mucha fiebre y decidí ir a emergencias.Recuerdo que el médico al atenderme dijo: ¿Cómo dejaron que ella se pusiera así?Estaba en muy muy mal estado. Mi piel estaba verde y en pocas horas pasé de ser una deportista sana a estar en estado crítico.A las pocas horas de entrar en la clínica, estaba en cuidados intensivos. Rápidamente me llevaron a quirófano.Estuve 15 días en un coma inducido.Tenía un tubo para respirar, otro para alimentarme y <b>solo un 30%, de probabilidades de sobrevivir</b>Llegué a ese punto por un shock séptico.El punto de partida fue un ovario, nunca supimos realmente por qué mi ovario explotó. La infección llegó a mi sangre y me contaminó todo el cuerpo.Mientras mi cuerpo luchaba, la sangre dejó de fluir a mis pies y poco a poco se fueron poniendo de un color oscuro. Primero, lo dedos y poco a poco fue subiendo hasta llegar a mis pies.Cuando desperté de ese coma estaba consciente de lo que venía: había que amputar.Fue duro, sí. Pero desde ese momento mi enfoque fue uno solo: entregué mis pies por mi vida. Yo salí ganando". <b>(I)</b>