Utilizando parejas de estrellas de neutrones denominadas púlsares, que funcionan como cronómetros espaciales de una precisión extrema, un equipo de astrofísicos localizó una “anomalía”.

Informa National Geographic que un grupo de investigadores de la Universidad de Alabama (Estados Unidos) asegura “haber hallado una estructura invisible y masiva a solo 3.000 años luz de la Tierra”.

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Esa ‘anomalía gravitatoria’ o puede explicarse con materia visible. La hipótesis más plausible es la presencia de un subhalo de materia oscura con una masa equivalente a decenas de millones de soles, indican en Gizmodo.

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El descubrimiento, como era de esperarse, ha impactado a la comunidad científica internacional.

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¿El motivo? “Nuestro sistema solar se encuentra mucho más cerca de la materia oscura de lo que las teorías anteriores indicaban”, indica la prestigiosa publicación, que cita el estudio, de los astrofísicos de Arizona, divulgado en la revista Physical Review Letters.

Materia oscura

Señalan que al estudiar el comportamiento de los púlsares, el equipo “detectó una aceleración inusual que no se correspondía con la masa visible de la zona. Esta fuerza gravitatoria inesperada apunta directamente a la existencia de un subhalo de materia oscura de dimensiones colosales rodeando nuestra galaxia”.

El grupo de investigadores lo dirige la astrofísica Sukanya Chakrabarti.

Foto: Freepik

Difunden que la materia oscura representa un desafío constante para la ciencia moderna, ya que no emite, absorbe ni refleja ningún tipo de radiación electromagnética.

“Al ser indetectable para los telescopios tradicionales, su presencia solo puede inferirse mediante la influencia que ejerce sobre la materia ordinaria.

En este caso, la gravedad de esta nube invisible está estirando las órbitas de los púlsares analizados, revelando así su ubicación exacta en el vecindario galáctico más próximo a nuestro planeta”, dicen en ‘National’.

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¿Cómo se detecta algo que no emite luz?, se pregunta Gizmodo.

La publicación indica que la clave está en los púlsares, estrellas de neutrones que giran a gran velocidad y emiten pulsos de radiación con una regularidad extrema. Son, en la práctica, relojes cósmicos. Si algo masivo pasa cerca, su gravedad altera ligeramente su movimiento, y ese “tirón” se puede medir como una aceleración anómala.

De acuerdo con los cálculos de los especialistas estiman que este objeto misterioso tiene una masa equivalente a 60 millones de veces la del Sol.

La investigación destaca que “esa desviación orbital imprevista es la prueba principal que sostiene la hipótesis de la materia oscura”.

Cabellera de materia oscura

Un estudio de la Nasa señala que la Tierra podría estar rodeada de largos filamentos o cabellos de materia oscura que tal vez ayuden a conocer los fundamentos de esta misteriosa sustancia del Universo.

La investigación, firmada por Gary Prézeau, físico del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en Pasadena (California), trata de averiguar los efectos que se producen cuando las corrientes de materia oscura, una sustancia invisible que supone el 27% de todo el universo, se acercan a cuerpos como la Tierra, informan en El Confidencial.

Modelos cosmológicos

Si se confirma totalmente su naturaleza, publican en ‘National’, “estaríamos ante el primer hallazgo de un subhalo de este tamaño y cercanía, proporcionando datos vitales sobre la composición del universo”.

Sostienen que la importancia de este descubrimiento radica en que permite poner a prueba los modelos cosmológicos actuales sobre la distribución de la masa invisible.

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Según la experta de la Universidad de Rochester, Alice Quillen, las diferentes teorías predicen distribuciones variadas de estos cúmulos de materia.

La científica señaló que quizá solo existan uno o dos de estos objetos a nivel local, pero su hallazgo depende fundamentalmente del modelo que se utilice para interpretar los datos espaciales. (I)

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