La vida de Antônio Pedro Matias no ha cambiado: desde niño ha estado en el campo, en pleno contacto con plantas y animales. Hoy tiene 62 años, esposa e hijas. Los 4 llevan su día a día en una casa de adobe, alejados de áreas urbanas.
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Pedro, en la montaña, cuida de sus animales, vive de cultivar la tierra, del ordeño y de mantener el funcionamiento diario de la finca.
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La vida de Antônio Pedro Matias no ha cambiado: desde niño ha estado en el campo, en pleno contacto con plantas y animales. Hoy tiene 62 años, esposa e hijas. Los 4 llevan su día a día en una casa de adobe, alejados de áreas urbanas.