Es una historia de amor, lealtad y humanidad. Luis Miguel es un migrante de Venezuela que emprendió retorno a su país de origen a principios de 2026 junto a Filomena, una patita doméstica de tres años y medio.

José Miguel decidió abandonar México, país al que migró debido a la precaria situación económica que impulsó a millones de venezolanos a abandonar la otrora potencia petrolera del continente.

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Su viaje de retorno a Venezuela ha estado marcado por los inconvenientes para avanzar junto a su singular compañera Filomena, una pata que le regaló su último patrón y con la que ha formado un vínculo inimaginable.

Este migrante se negó a sacrificar a Filomena cuando el antiguo dueño de la patita se la regaló. Sin pensarlo ambos desarrollaron un vínculo tan cercano que José Miguel decidió quedarse con la patita en lugar de convertirla en su alimento.

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José Miguel ha enfrentado múltiples limitaciones para avanzar con Filomena debido a las trabas para obtener los permisos sanitarios requeridos para el traslado de animales.

Captura de pantalla: filomenayjosemiquelofficial en Instagram

Caminar con su pata en brazos

En su retorno a Venezuela ha caminado kilómetros en algunos países como Nicaragua donde la mayoría de los transportistas se negaron a llevarlo con su fiel amiga.

En Guatemala fue arrestado por falta de documentos. Los obstáculos han sido tantos, pero aún más fuerte ha sido su determinación de no dejar atrás a Filomena.

Captura de pantalla: filomenayjosemiquelofficial en Instagram

En Colombia ha acudido a varios entes en su intento de tramitar los permisos necesarios para avanzar hasta su casa, pero en cada solicitud ha recibido una negativa como respuesta.

En este país, vecino de Venezuela, acudió a varios veterinarios para conocer el estado de salud de Filomena, que sufrió una fractura en una de sus extremidades luego de ser atacada por un perro.

Muchos de sus más de 13 mil seguidores en su cuenta de Instagram @filomenayjosemigueloficiall lo han ayudado con donaciones para sostener su regreso a Venezuela y los gastos veterinarios y de alimentación.

Captura de imagen: filomenayjosemigueloficiall

José Miguel además ha compartido parte de lo donado con pobladores de Barranquitas, estado Zulia, su pueblo natal en Venezuela. Este migrante decidió compartir los aportes que ha recibido Filomena para repartir comida en 12 sectores populares con la ayuda de familiares en Venezuela.

“Estamos bien, gracias a Dios, pronto en el nombre de Dios estaremos en Venezuela”, afirmó en una de sus publicaciones más recientes.(I)