La convivencia parece improbable, pero la naturaleza impone sus reglas. Los capibaras pueden compartir el agua con los cocodrilos sin convertirse en su presa.
Publicidad


Esa actitud relajada les funciona con casi todo el mundo. Como herbívoros poco amenazantes, muchas especies aceptan compartir espacio con ellos.
Publicidad
La convivencia parece improbable, pero la naturaleza impone sus reglas. Los capibaras pueden compartir el agua con los cocodrilos sin convertirse en su presa.