El polvo del desierto Sahara viaja cada año cientos de miles de kilómetros hasta llegar a zonas del planeta muy alejadas.

Es el caso de Venezuela, un país de Suramérica que recibe estas nubes de polvo provenientes del Sahara a través del mar Caribe.

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El médico internista y ambientalista venezolano, Elio Ríos Serrano, explica que desde el Desierto del Sáhara llega una carga de polvo conocida como fenómeno Air Layer -S.A.L.

Los primeros reportes de 2026 datan del 22 de enero cuando esta nuble de polvo del Sahara entró por el oriente de Venezuela.

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El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMEH) ha catalogado la nube de polvo del Sahara como leve, apunta Ríos.

Cómo llega el polvo del desierto del Sahara a Suramérica

Explica Ríos que el viento levanta el polvo en el suelo del desierto Sáhara en África hasta la atmósfera alta.

Esta gigantesca nube de polvo transcurre encima del Océano Atlántico y llega al mar Caribe, en primera instancia a las Antillas Menores y Mayores.

Además de Venezuela, el polvo del Sahara alcanza a Brasil, las Guyanas en el Atlántico y también llega al estado venezolana de la Guayana Esequiba, ubicado en la zona de reclamación con Guyana inglesa.

En varias regiones de Venezuela, en especial las más cercanas a la línea costera, produce calima.

“El efecto visual es una atmósfera con ligero color marrón o anaranjado. Alimenta a los médanos de oriente, de Coro, del Zulia y de los llanos. Aporta su contenido a las selvas del Orinoco y Amazonas”, detalla Ríos.

Efectos del polvo del Sahara en las ciudades

La presencia de la nube de polvo procedente del Sahara ocasiona en las ciudades capas de polvo que se depositan en casas, vehículos y cualquier ser viviente.

“El polvo es irritante de las vías aéreas y los ojos, por lo cual puede causar conjuntivitis, sinusitis, faringitis, laringitis, bronquitis, reactivación de los EBOC’s (Bronquitis crónica, Asma, Enfisema, Bronquiectasias), entre otras”, refiere Ríos en su condición de médico internista.

En virtud de ello, se recomienda el uso de mascarilla y lentes si la concentración es alta. “La recomendación se extrema con la presencia de personas con enfermedades respiratorias crónicas en la familia”, agrega.

Los árboles también ayudan a controlar esta nube de polvo del Sahara pues actúan como filtros, de allí la importancia de preservar los bosques urbanos y sembrar nuevos árboles. (I)

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