Moverse hacia donde el público está, salir a buscar nuevas audiencias para proponerles diversas experiencias culturales es la estrategia que el<strong> Centro Ecuatoriano Norteamericano (CEN) </strong>impulsa desde hace varios años como una institución comprometida con el apoyo hacia artistas y talentos nacionales. Como parte de esa búsqueda de nuevos espacios, el año pasado abrieron las puertas de su nueva sede en Quito, ubicada en el antiguo aeropuerto Mariscal Sucre, donde, desde este 12 de septiembre, el artista <strong>Roberto Noboa Vallarino expondrá su serie Los niños de los perros</strong>. “Hemos estado detrás de Roberto durante mucho tiempo y nos halaga haber concretado una exposición en la capital. Me encanta la idea de que el público de Quito pueda conocer su obra actual”, comenta Consuelo Hidalgo, directora cultural. Los niños de los perros es una serie que, de acuerdo con el artista, lleva dos años trabajándose y que recoge elementos comunes a producciones anteriores como la presencia de animales y el paso del tiempo en ciertos escenarios, siempre con una marcada tensión y dramatismo. “También tengo casas muy grandes o palacios con lámparas altas que iluminan estos espacios arquitectónicos donde hubo personas, pero ahora son dominados por animales. <strong>Me interesa retratar el paso del tiempo, lo material y su insignificancia, cómo el tiempo lo desmantela</strong>”, comenta.Una segunda oferta cultural del CEN tiene lugar también hasta finales de septiembre en el Estudio Paulsen (barrio Las Peñas, Guayaquil): la cuarta temporada de The Scene (microteatro en inglés). Ricardo Velástegui (Pop Up) es el encargado de producir las obras de esta temporada enfocada a un público adulto: Farewell Isobel (agosto 28), Russian Roulette (4 y 11 de septiembre) y Spectrophilla (18 y 25 de septiembre). Desde las 20:00. Las entradas a todas estas actividades son gratuitas. “Queremos llegar a todo tipo de audiencia, provocar, experimentar”, puntualiza Hidalgo.