La victoria demócrata en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos les permitirá recuperar el control del Senado, una de las dos cámaras del Congreso. Con el avance del conteo, el partido logró imponerse en varios estados clave y asegurar una mayoría que cambiará la correlación de fuerzas en Washington durante los próximos dos años.

Con los resultados proyectados hasta la mañana de este miércoles 4 de noviembre, los demócratas cuentan con 54 escaños en su bloque del Senado, incluidos dos senadores independientes que suelen votar junto a ese partido. De esa cifra, 52 corresponden a miembros del Partido Demócrata.

Los republicanos, por su parte, suman 44 senadores. Todavía quedan dos contiendas sin definirse, en Alaska y Misisipi, por lo que la composición definitiva de la Cámara alta está pendiente de esos resultados.

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La nueva mayoría demócrata se concretó tras victorias en estados que tradicionalmente han sido competitivos o favorables a los republicanos, como Texas, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Kansas, Iowa y Ohio. También lograron arrebatarle a los republicanos el escaño de Maine, ocupado por la senadora Susan Collins.

El cambio de control tendrá efecto cuando el nuevo Congreso asuma sus funciones en enero de 2027. Con la mayoría, los demócratas podrán controlar la agenda legislativa del Senado, decidir qué proyectos llegan a votación y bloquear nombramientos del presidente Donald Trump, incluidos cargos del Gobierno y jueces federales. (I)