En calles de diez manzanas del centro de Guayaquil, entre ellas Franco Dávila, Pedro Moncayo, Cristóbal Colón, Rocafuerte, Antonio de Alcedo y 10 de Agosto, se realizó un operativo para despejar estas vías de los vendedores informales, llamados cachineros, que comercializan diferentes tipos de artículos usados a bajo costo. Algunos incluso los acusan de que los objetos serían presuntamente robados o provendrían de actividades ilícitas.

Personal de departamentos del cabildo como Justicia y Vigilancia, Aseo Cantonal; agentes metropolitanos y de tránsito, junto con Urvaseo y la Policía, participaron en el operativo, la tarde del 29 de enero, con 40 camionetas. Entre los objetos decomisados constaban colchones, mesas, maletas, artículos de acero, que obstaculizaban el paso vehicular.

Estas calles, además, son consideradas uno de los puntos donde se concentran decenas de personas sin el distanciamiento social requerido para evitar los contagios del COVID-19.

“Es un plan estratégico en base al mapa de calor, que nos indica cuáles son los sectores de mayor propagación del coronavirus, y nosotros estamos cumpliendo”, refirió Jaime Dávalos, director del Cuerpo de Agentes Metropolitanos.

Tras el retiro de los objetos, la empresa Urvaseo hizo la limpieza del sector para que el área de Control de Vectores y la brigada de desratización de la Dirección de Salud realicen la desinfección del lugar.

“Hemos hecho una intervención que empieza por desinfectar la zona y por recuperar el espacio público, que todos sabemos está plagado de gente que vende objetos de dudosa procedencia”, dijo Xavier Narváez, de Justicia y Vigilancia.

En días pasados, el Municipio también clausuró un concierto en una entidad pública, donde hubo unas 400 personas. “Es necesario que la ciudadanía colabore, estamos tratando de salvar vidas”, dijo. (I)