Varias organizaciones y sindicatos de obreros se establecieron en Guayaquil durante las primeras décadas del siglo pasado. En la actualidad, muchas de estas agremiaciones ya no siguen en actividad, así como varios oficios de antaño, pero dejaron un legado de lucha por los derechos laborales.

Una de ellas es la Sociedad Hijos del Trabajo, organización con más de 124 años de vida institucional al servicio de los trabajadores guayaquileños, o la Sociedad de Artesanos Amantes del Progreso.

Otros gremios son la Sociedad de Sastres Luz y la Sociedad de Zapateros. También existieron la Confederación Obrera del Guayas y el Club de Trabajadores del Guayas.

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Por la aparición de nuevos oficios y la implementación de tecnologías, algunas organizaciones dejaron de operar, como la Sociedad Cosmopolita de Cacahueros (luego denominada Tomás Briones), que intervino en la huelga general de trabajadores que se registró el 15 de noviembre de 1922, que culminó con una matanza en las calles de Guayaquil.

Otras entidades fueron el Sindicato de Transporte Rodante Manual, Sindicato de Herreros, Sociedad Gremial de Carretoneros, la Sociedad Unión General de Lustradores de Calzado, Sindicato de Trabajadores de Aseo de Calles y Anexos, Sociedad de Vendedores Ambulantes de Efectos Nacionales, según reseñas del cronista Germán Arteta.

Quienes laboraban en actividades y servicios para el uso popular en el siglo pasado se agremiaron en diversas organizaciones, como la Sociedad Unión de Panaderos, Sociedad de Beneficencia de Peluqueros, Asociación de Reporteros de Prensa, Gremio Social de Escogedoras de Café, Sindicato de Obreros Tranviarios, Sociedad de Hojalateros, Sociedad de Botelleros de Defensa y Protección Mutua, y otras.

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Se recuerda también a la Asociación Cooperativa Unión de Sombreros y a la Sociedad de Tipógrafos. (I)