Por la pandemia de COVID-19 que ha causado miles de muertos en Guayaquil, algunas obras planificadas para este año se han paralizado. De a poco, los trabajos se reactivan.

Por ejemplo, el pasado martes se inauguró la etapa 2 de la regeneración urbana en la calle 10 de Agosto, desde Esmeraldas hasta avenida Quito.

Jorge Rodríguez destacó que este año se van a inaugurar más de 30 obras en calles como Clemente Ballén, en el centro, avenida Delta, en el norte, y otras zonas.

Estas obras están a cargo de la fundación Guayaquil Siglo XXI, entidad sin fines de lucro constituida por el cabildo porteño en el 2000 para la realización de proyectos de regeneración urbana en la ciudad, resalta su portal web.

El presupuesto que maneja está totalmente integrado a las asignaciones de los recursos públicos municipales, para la ejecución de las obras.

El proceso de regeneración urbana, que desde principios de siglo efectúa el Municipio de Guayaquil a través de esta fundación, comprende la reconstrucción, remodelación, transformación o mejoramiento de los bienes municipales de uso público, como calles, veredas, parterres, distribuidores de tráfico. También tiene las competencias para transformar y mejorar inmuebles de dominio particular o privados en fachadas, culatas, columnas, portales, entre otros.

Según datos de la fundación Guayaquil Siglo XXI, 108 sectores de la urbe han sido regenerados desde su creación, a inicios de este milenio.

Algunas de sus obras emblemáticas en la ciudad son el monumento a Guayas y Quil, en el norte; las lagunas artificiales en sitios como la vía Perimetral o Sauces 6; el centro gastronómico Mercado del Río, en el interior del malecón Simón Bolívar, en el centro.

También el monumento de la Hospitalidad Guayaquileña, representada por dos manos, en la avenida de las Américas, en el norte de la urbe. (I)