Desde hace cinco días permanece en una sala de arribo del aeropuerto de Guayaquil. Está en la sala de tránsito, sin poder salir de la terminal.

Mugri Samuel Sicot, un camerunés de 28 años, aduce que escapó de su país tras el asesinato de su familia en el contexto de la guerra en el sur de Camerún.

Su esposa fue víctima de abuso y él dice que fue golpeado por la policía y logró escapar.

El Comité Permanente de Derechos Humanos de Guayaquil conoció su caso. Billy Navarrete, secretario de dicha organización, señaló que el camerunés intenta acceder al procedimiento de asilo por temor a ser devuelto a su país, donde correría riesgo su vida y su integridad física.

Según el extranjero, agentes de la Policía Migratoria le quitaron su pasaporte al llegar al aeropuerto.

El ciudadano muestra una carta de invitación supuestamente firmada por un ecuatoriano y notariada en una dependencia de Pichincha.

Por los datos recibidos y los antecedentes de inadmisiones en la sala de tránsito, el Comité Permanente de Derechos Humanos solicitó la urgente intervención de la Defensoría Pública para precautelar los derechos humanos de Mugri Samuel Sicot.

La instancia pidió esta intervención para tratar de que pueda acceder al procedimiento de determinación de la condición de refugiado.

No es la primera vez que un extranjero pernocta en la terminal. El año pasado, el libanés Nizam Hussein Shalak permaneció más de un mes en una sala de la terminal debido a la imposibilidad de viajar a su país por la pérdida de un sobre en el que guardaba su pasaporte y tarjetas de crédito. (I)