Un par de fines de semana atrás, junto al puente 5 de Junio, un señor vendía un llamativo juguete artesanal: personajes como Juan Pueblo y de series de dibujos animados se movilizaban como malabaristas sobre ruedas o una bicicleta. Obviamente cada niño quería que le compraran uno de esos juguetes para llevárselo a casa y ser feliz.