Un juez en Puerto Rico ordenó este martes a las autoridades embargar las cuentas de la Iglesia católica de la isla para asegurar el pago de 4,7 millones de dólares en pensiones de los maestros.

El fallo sale dos años después que la Arquidiócesis de San Juan informó a cientos de académicos retirados y en servicio que sus pensiones serían eliminadas porque los pagos excedían las contribuciones. Decenas de docentes iniciaron la demanda que condujo al fallo, que permite a las autoridades embargar cualquier propiedad o dinero de propiedad de la Iglesia, incluso bonos, automóviles y obras de arte.

La Corte Suprema de Puerto Rico halla que los demandantes están sufriendo daños irreparables como resultado de la suspensión de los pagos de pensiones, escribió el juez Anthony Cuevas.

Dijo que la orden se puede aplicar a cualquier hora en cualquier lugar de Puerto Rico y se pueden romper las cerraduras para entrar a las propiedades de la Iglesia.

El arzobispo Roberto González dijo el lunes pasado que el sistema de pensiones se creó como una “obra de caridad” y que no se pidió a los profesores que hicieran contribuciones con vistas a las pensiones. (I)