Mónica Panchi recordó los momentos de su infancia en el barrio San Roque, en Quito. Cuando sus padres instalaban pesebres, cantaban villancicos y realizaban novenas. Y fue eso lo que inspiró a esta mujer de 54 años para armar un atractivo pesebre en el exterior de su casa, ubicada en Sauces 8, en el norte de la ciudad.