Las fuertes tormentas e inundaciones registradas en el centro de Texas, en Estados Unidos, dejaron al descubierto al menos 15 huellas de dinosaurios que permanecían ocultas bajo capas de sedimento.
Las marcas aparecieron en Sandy Creek después de que el agua removiera tierra, vegetación y barro acumulados durante décadas. Según los investigadores, las huellas tienen entre 45 y 50 centímetros de largo y fueron preservadas en roca caliza formada hace aproximadamente entre 110 y 115 millones de años.
Publicidad
Los científicos creen que varias de las huellas pertenecen a dinosaurios terópodos, animales bípedos de tres dedos similares al Acrocanthosaurus, un depredador que podía medir alrededor de 10 metros de largo.
Durante la inspección también se encontraron otras impresiones que podrían corresponder a Paluxysaurus, un dinosaurio herbívoro de cuello largo.
Publicidad
Cómo se conservaron las huellas
Las huellas fósiles se forman cuando un animal camina sobre barro o sedimento blando que luego queda cubierto rápidamente por nuevas capas de tierra.
Con el paso de millones de años, esos sedimentos se endurecen y se convierten en roca, conservando las marcas.
En este caso, las inundaciones erosionaron parte de las capas que cubrían las huellas y permitieron que quedaran visibles nuevamente.
Científicos documentarán el sitio
Los investigadores planean mapear y escanear el área mediante imágenes 3D para registrar las huellas antes de que puedan deteriorarse por la lluvia, el viento o los trabajos de limpieza.
El hallazgo fue difundido por la Escuela Jackson de Geociencias de la Universidad de Texas en Austin.
Texas cuenta con otros sitios conocidos por sus huellas de dinosaurios, entre ellos Dinosaur Valley State Park, donde las condiciones climáticas también han dejado expuestos rastros fósiles en distintas ocasiones. (I)