El bombardero B-21 Raider está listo para revolucionar el poder aéreo con su sigilo y capacidad nuclear. Pero el programa enfrenta un grave problema que no es tecnológico, sino industrial: la incapacidad de producir suficientes unidades para una guerra real.

Avión militar no tripulado de Estados Unidos establece récord de vuelo: 60 horas a 25.000 pies de altura

A 700 millones de dólares por avión, el plan de construir solo 100 unidades corre el riesgo de activar una “espiral de la muerte”. Una flota tan pequeña dispararía los costos de mantenimiento y las pérdidas serían imposibles de reemplazar a tiempo, en caso de conflicto.

Publicidad

El problema matemático del bombardero B-21 Raider

La Fuerza Aérea planea comprar 100 unidades, una cantidad absurda para los analistas. Si se compara con China, Pekín lleva la delantera: producen sus propios bombarderos furtivos a un ritmo acelerado. Esto obliga a Washington a replantear si quiere mantener una disuasión real en el Pacífico, indica el portal 1945.

Alcanzar una cifra ideal resultaría muy complicado en las condiciones actuales. Foto: U.S. Air Force

En este sentido, los expertos estiman que serían necesarios al menos 300 Raiders para ejecutar operaciones simultáneas contra Rusia y China. Sin embargo, con un precio tan elevado y una base industrial con capacidades limitadas, alcanzar esa cifra parece una misión imposible para el presupuesto de defensa actual.

Publicidad

Estados Unidos refuerza su presencia en base aérea de Japón con 48 nuevos cazas F-35: extiende poder aéreo en el patio trasero de China

La experiencia con la reducida flota de B-2 Spirit ha enseñado una dura lección: pocos aviones significan largos entrenamiento y mantenimiento costoso. Además, en un escenario de guerra prolongada, una fuerza de solo 100 aparatos se volvería ineficaz rápidamente tras sufrir las primeras bajas inevitables en combate.

La administración Trump tomó una decisión relevante para tratar de impulsar la industria aeroespacial. Foto: Lockheed Martin

Ante esta problemática, la administración Trump creó un grupo de trabajo especial en el Pentágono para romper las limitaciones, tanto en la cadena de suministro como para agilizar la producción. La decisión pretende evitar que la burocracia y los costos hundan al programa antes de que pueda comenzar a operar.

Portaaviones de Estados Unidos aparece de imprevisto en aguas reclamadas por China: lleva a bordo 3.200 marineros y 90 aviones

Si bien algunos sugieren que sería mejor invertir en enjambres de drones autónomos más baratos, la realidad es que actualmente la industria no puede sostener una flota de bombarderos lo suficientemente grande para cumplir con sus compromisos globales.

(I)

Te recomendamos estas noticias