El presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que una “armada masiva” se dirige hacia Irán, pero, la realidad es que Estados Unidos está reforzando progresivamente su presencia militar en la región del CENTCOM, en un contexto de tensión creciente con Teherán.
De acuerdo a The War Zone, el despliegue incluye buques de guerra, aeronaves de inteligencia avanzada y sistemas defensivos, lo que refleja una estrategia de disuasión ante posibles ataques iraníes.
Publicidad
Ambigüedad entre discurso y acción
El mandatario sostuvo que esta supuesta flota -que asegura es más grande que la enviada previamente al Caribe- está siendo liderada por el Grupo de Ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln.
Publicidad
Sin embargo, la Armada confirmó que en la región actualmente operan el Lincoln junto con tres destructores clase Arleigh Burke, una cifra similar a despliegues recientes en otros escenarios, por lo que la magnitud exacta de la “armada masiva” sigue siendo ambigua.
Estados Unidos cuenta actualmente con un total de 10 buques de guerra dentro del área de responsabilidad del CENTCOM, incluyendo la reciente incorporación del destructor USS Delbert D. Black, para aportar capacidades claves, como defensa contra misiles y drones, además de ataques a larga distancia, algo especialmente relevante ante amenazas de los hutíes en Yemen de atacar objetivos estadounidenses e israelíes si Irán es golpeado.
No se limita al ámbito naval
La Fuerza Aérea desplegó un avión RC-135V Rivet Joint en Catar, uno de los activos de inteligencia electrónica más potentes del país, ya que permite interceptar comunicaciones, detectar radares enemigos y construir un mapa detallado de defensas iraníes, algo crucial tanto para vigilancia defensiva como para una posible planificación ofensiva.
Asimismo, rastreos de vuelo sugieren que otras capacidades se están moviendo hacia la región, como el avión E-11A BACN para redes avanzadas de comunicaciones en combate, así como posibles despliegues de aviones de guerra electrónica EA-18G Growler y aeronaves de rescate de combate HC-130J. También se han observado refuerzos con cazas F-15E en Jordania y el envío adicional de sistemas Patriot y THAAD para defensa antimisiles.
Por otra parte, el secretario de Estado Marco Rubio justificó estos movimientos señalando que entre 30.000 y 40.000 soldados estadounidenses están estacionados en bases regionales al alcance de misiles y drones iraníes, aunque insistió en que la presencia militar busca prevenir ataques y proteger aliados como Israel, en paralelo, Trump mantiene amenazas directas y exige concesiones nucleares y militares a Irán, aunque Teherán rechaza negociar bajo presión.
(I)