El desierto de Atacama, ubicado al norte de Chile, lleva años convertido en un cementerio de moda. Una montaña de ropa usada desechada no para de agrandarse en el paisaje más árido del mundo, reflejando la crisis ambiental global causada por el auge del fast fashion.
Alrededor de 59.000 toneladas de ropa usada o excedentes de producción arriban al puerto de Iquique, provenientes de Europa, Asia y Norteamérica, anualmente, informó Click Petróleo e Gas.
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La mercancía importada se almacena y redistribuye, sin cancelar algunos impuestos, en la Zona Franca de Iquique (Zofri). Algunas de estas prendas luego van a países como Bolivia, Perú, Paraguay y Argentina.
No obstante, muchas no poseen valor comercial debido a varios factores, como el estar fabricadas con materiales de mala calidad, dañadas, pasadas de moda o ser de tallas que no se corresponden con la demanda local.
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Se calcula que 39.000 toneladas de la ropa que llega cada año a la ciudad portuaria no alcanza a entrar al mercado de segunda mano y terminan alimentando los vertederos ilegales, lo que ha creado imponentes pilas de tela en el lugar más seco del globo.
El depósito de prendas descartadas ya cubre 741 acres del área e incluso es visible en imágenes satelitales, de acuerdo con el medio previamente citado. El flujo imparable ha hecho de la zona uno de los tiraderos textiles clandestinos más grandes a nivel mundial.
La montaña de ropa usada deja grandes consecuencias en el desierto chileno
Todo esto tiene gran impacto en el medio ambiente y la comunidad local. Entre sus consecuencias, están la contaminación del suelo por los tintes y tratamientos químicos en la ropa y liberación de microplásticos de fibras sintéticas al degradarse. Además, las prendas suelen quemarse de forma ilegal para reducirla, desatando incendios muy tóxicos.
La atención que esta situación ha generado en los últimos años ha impulsado la creación de algunas iniciativas por parte de organizaciones y emprendedores para reutilizar las piezas; sin embargo, la cantidad que acaba como “basura” sobrepasa la capacidad que hay para hacerlo.
El problema de la creciente montaña de ropa en el desierto chileno está claramente ligado al modelo de moda rápida, pero hay otros factores que contribuyen, como la falta de regulaciones para los residuos textiles en el país. Y es que, sin leyes concretas, el mayor porcentaje de la eliminación se perpetra indebidamente.
(I)
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