El encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, comenzó con un gesto que rápidamente llamó la atención del público y expertos en protocolo: un apretón de manos de 10 segundos frente al Gran Palacio del Pueblo, en Pekín.

Según especialistas en lenguaje corporal citados por medios estadounidenses, fue Trump quien tomó la iniciativa del saludo al bajar de su vehículo oficial y acercarse directamente a Xi sobre la alfombra roja en la plaza de Tiananmén, a su llegada a la capital china.

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Durante el saludo, ambos mandatarios mantuvieron el apretón de manos durante unos 10 segundos. Luego, Trump utilizó su mano izquierda para dar cinco palmadas suaves sobre el brazo de Xi.

El psicólogo y experto en comportamiento Peter Collett explicó a Newsweek que Trump evitó en esta ocasión su conocido estilo de saludo agresivo, caracterizado por tirones de brazo y movimientos dominantes.

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Según Collett, eso podría indicar que el mandatario estadounidense considera a Xi como un igual o, al menos, no desea proyectar una imagen de superioridad frente al líder chino.

La especialista en lenguaje corporal Lillian Glass señaló además que Trump se inclinó ligeramente hacia Xi durante el saludo, un gesto que interpretó como una señal de cercanía y seriedad.

También destacó la expresión facial del presidente estadounidense, especialmente el entrecerrar de ojos y los labios tensos, algo que, según ella, refleja la importancia que Trump atribuye a este viaje.

Otros expertos señalaron que la interacción entre ambos líderes fue más relajada y cercana que durante su primer encuentro oficial en 2017.

Isabelle Vladoiu, fundadora del Instituto de Diplomacia y Derechos Humanos de Estados Unidos, afirmó que el intercambio tuvo más “química” y menos rigidez protocolaria que en visitas anteriores.

Tras el saludo, Xi recibió a miembros de la delegación estadounidense, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario del Tesoro Scott Bessent y el secretario de Defensa Pete Hegseth.

Posteriormente, ambos mandatarios participaron en una ceremonia militar y luego ingresaron al Palacio para sostener conversaciones bilaterales.

Durante el encuentro, Trump calificó como “un honor” estar junto a Xi y aseguró que la relación entre ambos países “será mejor que nunca”, mientras el líder chino advirtió que el tema de Taiwán no debe ser “mal gestionado”. (I)