Una nueva normativa en la ciudad de Nueva York está causando malestar entre los propietarios de viviendas, ya que contempla multar hasta por 200 dólares a quienes no usen el contenedor de basura oficial exigido por la municipalidad. Aunque la medida pretende ordenar la recolección de residuos, muchos residentes afirman que cumplirla se ha hecho innecesariamente complicado.
De acuerdo al portal The Sun, la ley es conocida como NYC Bin y a partir de este verano obligará a todos los edificios con entre una y nueve unidades a usar exclusivamente el contenedor autorizado por la ciudad. En este sentido, las sanciones comenzarán en 50 dólares y podrán aumentar progresivamente hasta los 200 dólares en caso de reincidencia, lo que ha aumentado la preocupación entre los dueños de inmuebles.
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Dicha exigencia forma parte de la llamada “Guerra contra las ratas”, una iniciativa del Ayuntamiento que promueve la contenedorización de la basura como estrategia clave para reducir la presencia de roedores en las calles. Sin embargo, el objetivo sanitario choca con una realidad práctica: la escasez y los fallos en el sistema de distribución de contenedores.
Quejas contra el Departamento de Saneamiento
Varios residentes denuncian que el sistema de pedidos en línea del Departamento de Saneamiento no funciona y que las líneas telefónicas están inhabilitadas, a esto se suma que, aunque la ciudad afirma que los contenedores pueden conseguirse en sistemas de Home Depot, algunos vecinos afirman que están agotados.
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Hay casos en los que residentes de diferentes partes de Nueva York que encargaron sus contenedores en octubre y nunca los recibieron, algo que refleja la frustración generalizada, pues todos relatan haber encontrado páginas web inutilizables y canales de atención cerrados, por lo que no obtienen respuestas claras de cómo evitar una futura multa.
¿Qué dicen las autoridades a esto?
Las autoridades municipales atribuyen el problema a la empresa externa encargada de fabricar y entregar los contenedores. De hecho, Otto Environmental Systens reconoce retrasos y promete restablecer la entrega lo antes posible.
Mientras tanto, la ciudad asegura que no multará a quienes ya hayan realizado el pedido y sigan esperando, aunque la incertidumbre persiste de cara a la entrada en vigor plena de la norma, prevista para junio.
(I)