Más de 80 años después de la primera explosión nuclear de la historia, científicos descubrieron un cristal considerado prácticamente “imposible” de formar en condiciones normales en la Tierra.

El hallazgo fue publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences y estuvo liderado por el geólogo Luca Bindi.

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El extraño material surgido tras la explosión

La prueba Trinity, realizada por Estados Unidos el 16 de julio de 1945, marcó el primer ensayo exitoso de una bomba atómica. La detonación liberó una energía equivalente a 21 kilotones de TNT y vaporizó una torre metálica de 30 metros, además de cables, instrumentos y estructuras de cobre instaladas alrededor del sitio.

El intenso calor fusionó esos materiales con arena y asfalto del desierto, creando un vidrio verdoso llamado “trinitita”.

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Dentro de una rara variante rojiza de esa trinitita, los científicos hallaron un “clatrato”, una estructura cristalina formada por átomos organizados como una especie de jaula microscópica capaz de atrapar otros elementos.

Según el estudio, el cristal surgió gracias a condiciones extremas: temperaturas superiores a 1.500 grados Celsius, presiones muy elevadas y un enfriamiento ultrarrápido tras la detonación.

Un cristal que desafía las reglas normales

El análisis mediante difracción de rayos X reveló una estructura rica en silicio, calcio, cobre y hierro. Se trata del primer clatrato identificado en productos de una explosión nuclear.

Los investigadores también descubrieron que este cristal apareció junto a un cuasicristal encontrado previamente en la misma muestra, aunque ambos se habrían formado de manera independiente pese a originarse bajo las mismas condiciones extremas.

Para los científicos, este tipo de materiales funciona como una “instantánea” mineralógica del momento exacto de la explosión nuclear.

Además de ayudar a comprender mejor los efectos físicos de las detonaciones atómicas, el hallazgo podría aportar nuevas herramientas para investigar sitios de pruebas nucleares y estudiar cómo eventos extremos pueden generar formas inéditas de materia. (I)