Dos especialistas en ciberseguridad fueron condenados a cuatro años de prisión cada uno en Estados Unidos por su participación en una red de ransomware vinculada al grupo ALPHV BlackCat, responsable de ataques contra más de mil víctimas en todo el mundo, incluidas entidades del sector médico.

Los sentenciados, Ryan Goldberg, de 40 años, y Kevin Martin, de 36, operaban junto con Angelo Martino, de 41, en una estructura de “ransomware como servicio”, mediante la cual desplegaron ataques entre abril y diciembre de 2023 contra empresas e instituciones en territorio estadounidense.

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Según documentos judiciales, los acusados acordaron entregar el 20 % de los rescates a los administradores del grupo a cambio del acceso a la plataforma criminal. Tras obtener pagos ilícitos —incluido un rescate cercano a 1,2 millones de dólares en criptomonedas—, dividieron las ganancias y blanquearon los fondos mediante distintos mecanismos.

El esquema delictivo permitió a ALPHV BlackCat comprometer redes informáticas, bloquear sistemas críticos y filtrar datos sensibles, entre ellos información de pacientes de centros de salud, lo que elevó la gravedad del caso.

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El fiscal general adjunto de la División Penal del Departamento de Justicia, A. Tysen Duva, señaló que los condenados “utilizaron sus altas habilidades cibernéticas para satisfacer su avaricia”, afectando a organizaciones clave en sectores como la salud y la ingeniería.

Por su parte, el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones indicó que los acusados “utilizaron ransomware para bloquear sistemas críticos, robar datos confidenciales y presionar a empresas para que pagaran a cambio de recuperar el acceso a su propia información”, subrayando el impacto directo sobre empresas y usuarios.

La investigación fue liderada por el Buró Federal de Investigaciones, que logró rastrear a Goldberg a través de al menos diez países cuando intentó evadir a la justicia. “El alcance global del FBI garantizó que finalmente rindieran cuentas”, afirmó el subdirector Brett Leatherman.

El caso se enmarca en las acciones emprendidas por el Departamento de Justicia en diciembre de 2023 para desarticular la infraestructura de ALPHV BlackCat. En ese operativo, el FBI desarrolló una herramienta de descifrado que permitió a cientos de víctimas recuperar sus sistemas, evitando pagos estimados en 99 millones de dólares.

Goldberg y Martin se declararon culpables en diciembre de 2025, mientras que Martino admitió su responsabilidad en abril de 2026. Este último también enfrenta cargos por abusar de su rol como negociador para filtrar información confidencial de víctimas y aumentar los montos de extorsión. Su sentencia está prevista para julio. (I)