<a href="https://www.eluniverso.com/temas/guerra/" target="_blank" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/guerra/"><b>La Fuerza Aérea de Estados Unidos avanza de manera decisiva hacia la era de los aviones de combate no tripulados, gracias al desarrollo del único F-16 autónomo del mundo</b></a><b>.</b> Se trata de un proyecto en el que la compañía Lockheed Martin entrena sistemas de inteligencia artificial para que aprendan a volar, maniobrar y, en un futuro, combatir sin intervención humana directa, sentando las bases de una nueva generación de cazas autónomos. <b>De acuerdo al portal </b><a href="https://interestingengineering.com/military/worlds-only-self-flying-f-16" target="_blank" rel="" title="https://interestingengineering.com/military/worlds-only-self-flying-f-16"><b>Interesting Engineering</b></a><b>, este esfuerzo está centrado en el X-62A VISTA, una versión profundamente modificada del F-16D Fighting Falcon que opera desde la Base de la Fuerza Aérea Edwards, en California</b>. Aunque su apariencia externa es similar a la de un F-16 biplaza convencional, esta aeronave funciona como una plataforma experimental diseñada para probar tecnologías avanzadas de autonomía y aprendizaje automático aplicadas al combate aéreo.<b>Fue concebido en los años noventa como un simulador de vuelo de configuración variable, pero, en 2021, Lockheed Martin Skunk Works y Calspan lo transformó en un banco de pruebas de vuelo autónomo</b>, desde ese momento, la Fuerza Aérea lo define como un auténtico “pionero de la IA”, destinado a explorar cómo los sistemas inteligentes pueden asumir tareas tradicionalmente reservadas a los pilotos humanos.<b>El</b><a href="https://www.lockheedmartin.com/en-us/products/x-62a-vista.html" target="_blank" rel="" title="https://www.lockheedmartin.com/en-us/products/x-62a-vista.html"><b> X-62A VISTA</b></a><b> cuenta con algoritmos capaces de tomar decisiones de vuelo en tiempo real, controlar superficies aerodinámicas y ejecutar maniobras complejas bajo condiciones dinámicas</b>. Pese a que mantiene a un piloto de seguridad a bordo, el sistema autónomo puede gestionar gran parte del vuelo por sí solo, demostrando que el software puede igualar e incluso superar las capacidades humanas en escenarios complejos.Pese a no portar armamento, el VISTA conserva el rendimiento de un caza operativo, con velocidades cercanas al Mach 2 y un potente motor de postcombustión.<b>Al agregar actualizaciones recientes, como la integración del radar PhantomStrike de Raytheon, se refuerza la intención de preparar al X-62A para misiones cada vez más complejas</b>. Con este avance, la Fuerza Aérea pretende enseñar a la IA a ir más allá del vuelo: gestionar sensores, evaluar amenazas y tomar decisiones tácticas.<b>(I)</b>