El ejército de los Estados Unidos ha decidido ratificar su poder aéreo en el Golfo Pérsico, por medio del despliegue de diversos numerosos aviones. Esto ocurre en medio de las conversaciones acerca del programa nuclear de Irán.
Aviones espías F-22 Raptor, cazas F-35 y el avión de reconocimiento U-2 Dragon Lady son parte de los equipos trasladados, los cuales refuerzan la presencia norteamericana en el Oriente Medio y el Indo-Pacífico.
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Esta movilización está basada en un enfoque de sistemas para guerra, así como de eludir la “trampa de ocupación”, destacó el portal 19 Forty Five.
Además de los equipos antes mencionados, EE. UU. también trasladó 48 aviones F-16, 6 Sentrys E-3G, 1 E-11A BACN, así como más de 40 cisternas KC-46 y KC-135 hacia Oriente Medio. La movilización de esta cantidad de cisternas sugiere la preparación de una operación de alto nivel.
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La presencia del U-2 Dragon Lady
Estos aviones tienen un rol en misiones de apoyo a la inteligencia norteamericana, a través de la recopilación de datos. El U-2 puede volar a más de 70.000 pies, así como proporciona descargas digitales continuas de imágenes.
Tales aeronaves también están equipadas con señales de inteligencia y sistemas electrónicos de sensores de emisiones a bordo. Algunas de sus características más resaltantes son:
- Motor turbofán General Electric F118-GE-101
- Carga útil de 2.260 kilos
- Envergadura de 31,7 metros que le permite ampliar su resistencia
- Capacitado para realizar misiones de 12 horas con alcance mayor a los 11 mil kilómetros
Los pilotos de estos aviones reciben entrenamiento riguroso y utilizan trajes especializados para soportar altas presiones. También tienen un equipo en tierra que garantiza que todo se desarrolle de forma segura.
(I)