Una madre desconsolada que perdió a su marido y a su hijo adolescente en el trágico desastre del submarino Titan aseguró que los restos fueron devueltos como “aguanieve” en diminutas “cajas de zapatos”.

Christine Dawood, cuyo esposo, Shahzada, y su hijo de 19 años, Suleman, murieron cuando su submarino implosionó de camino a ver los restos del Titanic en 2023, dijo que se vio obligada a soportar una angustiosa espera para recuperar lo que quedaba de sus restos.

Publicidad

Los motivos por los que implosionó el submarino Titan, según la guardia costera de Estados Unidos

“No recibimos los cuerpos hasta nueve meses después”, señaló al periódico The Guardian sobre el macabro desenlace.

Añadió: “Bueno, cuando digo cuerpos, me refiero a los restos que quedaron. Venían en dos cajas pequeñas, como cajas de zapatos”.

Publicidad

Masa fangosa

Dawood, que en realidad iba a estar a bordo del sumergible que sufrió el accidente, pero que cedió su puesto a su hijo en el último momento, dijo que la llamada “masa fangosa” era todo aquello que los investigadores pudieron recuperar del fondo marino y luego separar mediante pruebas de ADN. “No encontraron gran cosa”, dijo.

“Tienen una gran pila que no pueden separar, todo ADN mezclado, y me preguntaron si yo también quería un poco. Pero dije que no, solo lo que ustedes saben que es Suleman y Shahzada”.

AFP. Foto: HANDOUT

Shahzada y Suleman se encontraban entre las cinco personas a bordo del sumergible Titan cuando este implosionó repentinamente en ruta hacia el famoso lugar del naufragio en el fondo del Atlántico Norte en junio de 2023.

El sumergible Titan zarpó la mañana del 18 de junio, pero perdió contacto con su buque de apoyo aproximadamente dos horas después.

Los investigadores determinaron que los restos encontrados posteriormente en el fondo del océano, a unos 300 metros del Titanic, eran compatibles con una “implosión catastrófica”.

“Lo primero que pensé fue: gracias a Dios”, dijo Dawood. “Cuando dijeron que era catastrófico, supe que Shahzada y Suleman ni siquiera lo sabían. Un momento estaban allí y al siguiente ya no”.

“Saber que no sufrieron ha sido muy importante. Ya no están, pero la forma en que se fueron hace que, de alguna manera, sea más fácil”, añadió. (I)