<b>El ambicioso Canal de Pinglu, en el sur de China, entra en su fase final de construcción </b>con la promesa de transformar el transporte fluvial y marítimo en la región. Con una extensión de 134 kilómetros, la vía conectará ríos interiores con rutas marítimas internacionales, reduciendo distancias, costos logísticos y tiempos de entrega.El proyecto, que se prevé concluir a finales de 2026, permitirá acortar en unos 560 kilómetros las rutas actuales de transporte. Las autoridades estiman que esto generará un ahorro anual de aproximadamente <b>750 millones de dólares</b>, principalmente por la reducción del consumo de combustible y la mayor eficiencia en los tiempos de traslado.Uno de los avances recientes fue la apertura del puente Zicai, parte de los 27 cruces previstos a lo largo del canal. Este hito refleja el progreso sostenido de la obra, que ya ha ejecutado cerca del 90% de su presupuesto total,<b> estimado en unos 10.000 millones de dólares</b>.La ruta del canal unirá la ciudad de Nanning, capital de la región autónoma de Guangxi, con el golfo de Tonkín, también conocido como golfo de Beibu en China. De esta forma,<b> se facilitará el acceso directo al mar desde el suroeste del país sin depender de la provincia de Guangdong</b>, tradicional puerta de salida comercial.Para superar un desnivel de aproximadamente 65 metros, el canal contará con tres esclusas de doble carril, además de infraestructura complementaria. <b>Estas estructuras permitirán que los barcos asciendan o desciendan</b> mediante cámaras de agua controladas, garantizando la continuidad de la navegación.Más allá de su impacto interno, el Canal de Pinglu forma parte de la estrategia de China para fortalecer el comercio con el sudeste asiático.<b> El crecimiento de las exportaciones hacia la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático</b>, que aumentaron un 13,4 % en 2025, contrasta con la caída de envíos hacia Estados Unidos, lo que impulsa nuevas rutas comerciales hacia el sur.En su extremo marítimo, <b>el puerto del golfo de Beibu superó los 10 millones de TEU movilizados en 2025</b>, consolidándose como un eje logístico clave. Se espera que esta infraestructura atraiga inversiones industriales hacia el interior del país y refuerce el papel de Nanning como centro de distribución.No obstante, el proyecto también enfrenta cuestionamientos ambientales. <b>La construcción de un canal de estas dimensiones podría alterar ecosistemas fluviales</b>, afectar humedales y modificar la calidad del agua.Para mitigar estos riesgos, se han implementado zonas de conservación, pasos para fauna y sistemas de monitoreo de especies acuáticas. (I)