La Armada de Taiwán estaría evaluando el diseño de una nueva fragata japonesa como parte de un posible acuerdo de cooperación en defensa con Japón, según reportes de medios locales.

De acuerdo con información publicada por UP Media y Liberty Times Net, la marina de la República de China (Taiwán) analiza el modelo New FFM, también conocido como clase Mogami mejorada, como base para su próximo buque de combate de nueva generación.

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Los medios citan fuentes anónimas que aseguran que Japón habría flexibilizado restricciones para compartir planos navales con Taiwán, en el contexto de una cooperación de seguridad más estrecha.

El interés de Taiwán responde a la necesidad de acelerar el desarrollo de una fragata de unas 6.000 a 6.500 toneladas para reemplazar la flota envejecida.

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Según estas evaluaciones, el diseño japonés destaca por su automatización, capacidades de guerra en red y operación de sistemas no tripulados, lo que permitiría reducir la tripulación a unas 100 personas y mejorar la eficiencia operativa.

A diferencia de destructores más grandes como los de clase Kongo o Atago, el New FFM se ajusta mejor a los requerimientos de tamaño y funcionalidad de Taiwán. Además, sus sistemas presentan interoperabilidad con plataformas militares de Estados Unidos, un factor clave en el equilibrio estratégico de la región.

Sin embargo, incluso en caso de concretarse una transferencia tecnológica, se prevé que la mayoría de los sistemas de armas sean desarrollados localmente por el Instituto Nacional Chung-Shan de Ciencia y Tecnología, principal organismo de defensa taiwanés.

Expertos advierten que un acuerdo de este tipo enfrenta importantes obstáculos políticos. Japón no reconoce oficialmente a Taiwán como Estado y mantiene relaciones diplomáticas formales con China.

Aun así, el Gobierno japonés ha comenzado a flexibilizar su política de exportación de equipos de defensa para fortalecer su industria militar y su entorno de seguridad, lo que abre la puerta a colaboraciones más amplias, aunque no necesariamente públicas.

El proyecto taiwanés de fragatas de nueva generación se remonta a 2016, pero ha enfrentado retrasos por cambios en los requisitos técnicos, especialmente en sistemas de radar. Tras varias modificaciones, el programa fue reactivado en 2024 y contempla ahora el desarrollo de un buque de mayor tamaño.

El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, confirmó la reactivación del proyecto y señaló que las nuevas embarcaciones tendrán un desplazamiento cercano a las 6.500 toneladas. (I)