La Armada de Estados Unidos avanza en el despliegue de capacidades contra sistemas aéreos no tripulados (UAS) con la incorporación de un nuevo lanzador naval del sistema <b>Coyote</b>, desarrollado por Raytheon Technologies. La medida responde a vulnerabilidades detectadas durante operaciones en Oriente Medio desde 2023.El impulso se produce tras incidentes recientes, incluido uno en junio de 2025, cuando <b>un destructor estadounidense estuvo a unos 100 yardas de ser impactado por un dron hostil</b>, lo que evidenció brechas en la defensa cercana de los buques.El nuevo lanzador, instalado en el USS Carl M. Levin, forma parte de mejoras que se implementarán en al menos cuatro embarcaciones del próximo<b> Grupo de Ataque de Portaaviones</b>. Según la Armada, duplica la capacidad de interceptores, de cuatro a ocho misiles, e incorpora adaptaciones para operar en el entorno marítimo.La iniciativa se enmarca en el programa <b>C-UAS Afloat</b>, orientado a consolidar sistemas especializados contra drones a bordo. Estas capacidades complementan sistemas antiaéreos como ESSM y SM-6, ampliando el espectro defensivo naval, detalla <i>Naval News.</i>Durante pruebas previas al despliegue del portaaviones <b>USS Gerald R. Ford</b>, también se evaluaron tecnologías como los misiles Roadrunner de Anduril Industries y proyectiles de BAE Systems, algunos ya desplegados en buques operativos.Las variantes del sistema incluyen el interceptor cinético <b>Block 2 </b>y el modelo no cinético <b>Block 3NK</b>. El primero ha sido empleado como última línea de defensa, mientras que el segundo ha mostrado eficacia en pruebas sin necesidad de impacto directo.La financiación del programa respondió a necesidades urgentes en el mar Rojo y Oriente Medio, en un contexto de aumento de ataques con drones, mientras persisten dudas sobre el despliegue futuro de estos sistemas en zonas como el golfo de Omán. (I)