Erik Durán, un exsargento de la Policía de Nueva York de origen ecuatoriano, enfrenta una pena de entre tres y nueve años de prisión por homicidio involuntario tras un incidente ocurrido en 2023 durante una operación encubierta en el Bronx.

La sentencia fue dictada por el juez Guy Mitchell, quien concluyó que el uso de fuerza letal no estaba justificado.

Publicidad

El hecho ocurrió cuando Durán lanzó una nevera portátil contra Eric Duprey, un hombre de 30 años que intentaba huir en una motocicleta tras una transacción de drogas. El impacto provocó que perdiera el control del vehículo y sufriera un golpe fatal en la cabeza.

Durante el juicio, Durán, de 38 años, sostuvo que actuó para proteger a agentes que estaban en la trayectoria del sospechoso. Sin embargo, el tribunal determinó que su acción respondía a un intento de detenerlo y no a una amenaza inmediata.

Publicidad

“El fallecido no volverá a ser visto por su familia”, señaló el juez Mitchell al justificar la condena.

El exsargento, con 13 años de servicio en el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), fue destituido tras ser declarado culpable en febrero. Es el primer agente del cuerpo condenado por una muerte en servicio en casi diez años.

La reacción de su familia

La familia de Durán, que emigró desde Ecuador a Estados Unidos entre finales de los años setenta y comienzos de los ochenta, sostiene que la condena es injusta.

“Vinimos a este país para criar a nuestra familia y perseguir el sueño americano, pero ese sueño terminó el día que nuestro hijo fue condenado injustamente”, expresó su madre.

Durán, padre de tres hijos, pidió al juez una oportunidad durante la audiencia. “Estoy pidiendo una oportunidad, solo una”, dijo, al tiempo que ofreció disculpas a la familia de la víctima.

El equipo legal del exagente ya presentó una apelación y busca que pueda enfrentar el proceso en libertad bajo fianza. (I)