Un centavo Lincoln acuñado en un cospel de bronce de 1943, una de las monedas con errores más famosas en la historia de Estados Unidos, volvió al mercado. Stack’s Bowers Galleries subastó un ejemplar 1943-S por 456.000 dólares en la Noche de Rarezas de la Subasta Especial de Primavera de 2026 el 10 de marzo.

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La pieza vendida es muy especial no solo por su leyenda, también por contar con una calificación AU-55 del Servicio Profesional de Calificación de Monedas y tratarse de la única en su clase en tener el Gold CAC approval.

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La casa de subastas, además, presentó la variante en su cibersitio como una de las mejores y más conocidas. Afirma que tuvo una breve circulación y aún conserva un “brillo sutilmente esmerilado” en ambas caras, un detalle de acuñación casi intacto y una fricción mínima.

Stack’s Bowers Galleries subastó este ejemplar del centavo Lincoln de bronce de 1943 por 456.000 Foto: Stack’s Bowers Galleries

¿Cuál es la historia del centavo de bronce de 1943?

El centavo de bronce o “centavo de cobre” de 1943 es una de las rarezas de la numismática en EE. UU. valoradas tanto por especialistas como el público en general. Encontrar una provocó una clase de caza del tesoro entre muchas personas durante varias décadas el siglo pasado.

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Los pocos casos exitosos ayudaron a mantener esa fantasía e impulsó una campaña que la hizo muy conocida. Hoy día, tener una sigue siendo un sueño para coleccionistas.

La historia de este error de acuñación ocurrió en medio de la Segunda Guerra Mundial. En esa época, se clasificó el cobre como material bélico crítico. Por eso, en 1943, la Casa de la Moneda optó por producir monedas de un centavo en cospeles de acero recubierto de zinc en lugar de bronce.

No obstante, una ínfima cantidad de estas se acuñó por error en antiguos discos de bronce que pasaron inadvertidos y se pusieron en circulación. Al año siguiente, se volvió a usar este material para fabricarlos y los casquillos de proyectiles usados se volvieron una fuente.

Los rumores de que existían centavos Lincoln de bronce de 1943 no tardaron en circular. Incluso se dijo que Ford regalaría un auto nuevo a quien hallara uno, lo que desató una búsqueda nacional y comenzaron a publicarse historias al respecto.

Sin embargo, aunque se reportaron hallazgos, la Casa de la Moneda negó que se hubiesen producido ejemplares en bronce ese año. La verdad se reveló mucho después cuando ya había varios reconocidos entre la comunidad de expertos, informó Heritage Auctions.

Actualmente, se conocen 17 de estas singulares piezas provenientes de la Casa de la Moneda de Filadelfia, 7 de la de San Francisco —entre ellas, la vendida este mes— y solo 1 de la de Denver, según datos publicados en Newman Numismatic Portal, citados por Stack’s Bowers Galleries.

(I)

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