El Gobierno de Colombia anunció un nuevo mecanismo para reforzar su sistema eléctrico ante riesgos crecientes de escasez y volatilidad de precios. A través del Ministerio de Minas y Energía, se abrió una subasta de contratación de energía a largo plazo que busca atraer inversiones en energías renovables, almacenamiento con baterías y plantas híbridas.
La medida permitirá adjudicar contratos de suministro eléctrico a quince años, con inicio a partir de 2030, y contempla una segunda convocatoria con horizonte en 2035.
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El objetivo es anticiparse a posibles déficits de energía y reducir la exposición del mercado a fluctuaciones de precios, especialmente en escenarios de estrés climático como el fenómeno de El Niño.
Más almacenamiento y flexibilidad para el sistema
Uno de los elementos centrales de esta estrategia es la incorporación de sistemas de almacenamiento de energía con baterías, conocidos como SAEB, que permitirán guardar electricidad en momentos de baja demanda y liberarla en horas críticas. Este tipo de tecnología busca dar mayor estabilidad a una matriz energética cada vez más dependiente de fuentes variables como la solar y la eólica.
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La subasta también introduce productos específicos para proyectos híbridos, que combinan distintas fuentes de generación, por ejemplo solar con almacenamiento, con el fin de asegurar un suministro más constante.
Según el ministro Edwin Palma, el país necesita “construir seguridad energética con visión de largo plazo” y dejar atrás la improvisación. En ese sentido, señaló que el nuevo esquema permitirá proteger a los usuarios frente a la volatilidad tarifaria y garantizar energía firme en el futuro.
Una respuesta a riesgos crecientes
La decisión se da en un contexto de alertas sobre posibles problemas de cobertura de la demanda a partir de 2027, así como una mayor dependencia de condiciones climáticas. Colombia, cuya matriz eléctrica ha estado históricamente apoyada en la generación hidroeléctrica, enfrenta desafíos adicionales ante sequías prolongadas.
El nuevo mecanismo también busca acelerar la incorporación de fuentes no convencionales de energía renovable, en línea con las metas de transición energética del país y la obligación de los comercializadores de incluir este tipo de energía en sus portafolios.
Desde el Gobierno se plantea que esta subasta no solo ampliará la capacidad instalada, sino que contribuirá a construir un sistema más diversificado, competitivo y menos vulnerable al cambio climático.
La convocatoria deberá implementarse antes del 31 de julio de 2026 y estará abierta a generadores, autogeneradores y comercializadores interesados en participar en este nuevo esquema de contratación energética de largo plazo. (I)